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martes, 27 de octubre de 2015

Rosalía Lombardo y el "líquido de la perfección"

Empezando a escribir este artículo, lo primero que me viene a la cabeza es una frase de alguien muy cercano que decía en el prólogo de su último libro que lo que siempre había querido era estudiar medicina para curar el cáncer (y ya de paso, el sida). En ese momento no me sorprendió porque ya lo sabía, pero al leerlo, volví a sonreír. Me vi tan identificada... 

Quizá os sorprenda el tema del post de hoy. Tal vez, algún día os cuente cómo llegué a interesarme por esta rama de la ciencia y qué parte ocupa actualmente en mi vida. ¡No todo va a ser investigar en plantas! ;-) 

El post de hoy no va de transgénicos, ni de plantas, ni simbiosis. Ni siquiera de pseudociencia (bueno, tal vez un pelín, pero como efecto colateral). Hoy os quiero hablar de uno de los casos más emblemáticos dentro de la Ciencia Forense. El caso de Rosalía Lombardo. 

Activamos la máquina del tiempo y retrocedemos casi 100 años, hasta 1918. Europa. Ese año recibe el premio Nobel de Física Max Planck por sentar las bases de la Mecánica Cuántica, y el de Química, Fritz Haber por desarrollar el proceso de la síntesis catalítica del amoniaco. Todo ello entre sonidos de bombardeos y aviones surcando el cielo. Estamos en plena Primera Guerra Mundial que terminará a finales de este año. Un conflicto bélico centrado principalmente en Europa donde van a morir más de 9 millones de combatientes y de 10 a 31 millones entre militares y civiles. Será una guerra sangrienta solo superada en número de muertos por la Segunda Guerra Mundial, 21 años después. Una tragedia, sin duda. Pues como dicen que las desgracias no vienen solas, ese mismo año comienza la mal llamada gripe española, la pandemia más devastadora de la humanidad que se cobrará la friolera de 50-100 millones de muertos en un solo año. En realidad, su origen es EEUU pero se le llama así, porque España le va a dedicar más atención en la prensa que el resto de Europa (no se vio involucrada en la Guerra y no tuvo que sufrir censura). 

En el seno de una familia de Palermo (Sicilia) nace una niña el día 13 de diciembre. Se cuenta que era hija de un acaudalado noble siciliano, un General en el ejército italiano llamado Mario Lombardo. Acaudalado o no, no lo sabemos, (aunque los indicios apuntan a esta posibilidad y probablemente lo fuera para asumir económicamente el encargo que hizo). Lo que sí es cierto es que fue oficial militar. Él y su esposa, María Di Cara dieron la bienvenida ese día a una preciosa niña rubia a la que pusieron por nombre Rosalía Lombardo.


Padres de Rosalía, Maria di Cara y el oficial Mario Lombardo


Hemos de imaginar que la pequeña llenó la casa de alegría, como ocurre con la llegada de cualquier bebé. Sin embargo, poco duró la dicha de esta familia. Rosalía no llegó a celebrar su segundo cumpleaños. Murió una semana antes, el 6 de diciembre de 1920 de una bronconeumonía, según el informe forense. No era de extrañar. La muerte es siempre injusta e inoportuna con los niños. Esa época fue especialmente cruel, pero sobre todo con los más pequeños, que tenían muertes precoces por desnutrición, difteria, tifus, polio, viruela, etc. (Esto, los más humildes. Los niños más nobles morían de neumonías). Aún no disponían de antibióticos y no se utilizarían hasta prácticamente terminada la Segunda Guerra Mundial (y porque la investigación fue presionada por la gran cantidad de infecciones y muertes provocadas por las heridas de guerra).

Ante el dolor de tal pérdida, y desolados por no poder soportar el fallecimiento de la pequeña Rosalía, su padre le hizo al Profesor Alfredo Salafia un encargo muy especial. Alfredo Salafia era un profesor de química de Sicilia pero además, era un importante embalsamador y taxidermista de la época. 



Alfredo Salafia (1869-1933). Renombrado químico,
embalsamador y taxidermista. 

>>El embalsamamiento es una práctica cuyo objetivo es preservar un cadáver de la putrefacción. Ha tenido un papel importantísimo en la historia de la humanidad, bien por motivos religiosos o culturales. Desde la cultura Chinchorro (7020-1500 a.C.) hasta la época actual, en la que personajes ilustres como Eva Perón o Mao Zedong han pasado por ella.>> 

Salafia realizaba estas prácticas con bastante buen resultado en animales, pero a principios del siglo XX, obtuvo un permiso especial para aplicar su técnica en humanos. El procedimiento era muy simple: hacía una sola punción preferentemente en la arteria femoral donde inyectaba una solución ideada por él mismo. La solución, todo un misterio. Así fue como desde 1902 y durante años, Salafia fue el responsable de embalsamar importantes cuerpos de Palermo como el Cardenal Micheangelo Celesia (1904), el senador Giacomo Armò (1909), el vice-cónsul Giovanni Paterniti (1911) y el etnólogo Giuseppe Pitrè (1916), incluso a miembros de su familia como su propio hermano Ernesto Salafia. En 1910, se estableció en Nueva York donde fundó una compañía que proveía servicios de embalsamamiento y fabricaba la solución para ello. La prensa documenta a Salafia, realizando demostraciones para eminentes catedráticos y enterradores. Quizá fue este notable éxito el que hizo que el oficial Lombardo lo localizara y completamente desconsolado ante tal pérdida, le hiciera este encargo tan particular. No quería que su hija fuera enterrada sino que deseaba tenerla visible para poderla admirar cuando (y cuanto) quisiera. Una vez realizada la obra de arte, el cuerpo fue trasladado a las Catacumbas de los Capuchinos de Palermo, en Sicilia, donde por cierto, fue uno de los últimos cuerpos admitidos en la cripta.


Catacumbas de los Capuchinos de Palermo (Sicilia). Fuente

El resultado, lo podéis ver aquí. El sobrenombre de Rosalía es "La Bella Durmiente" o "La momia más bella del mundo".

IMPRESIONANTE. Fijaos en el pelo, la piel de la cara, las pestañas. Parece que está dormida... ¿quién diría que ese cadáver tiene 95 años? 












Salafia se llevó el secreto a la tumba y nunca reveló los ingredientes ni las proporciones del que se le llamó "líquido de la perfección". Fue un misterio... hasta hace muy poco. En 2007, tras una investigación exhaustiva y entrevistas con descendientes vivos, Dario Piombino-Mascali y Albert R. Zink (ambos del Instituto de Momias y Hombre de Hielo, Bolzano, Italia), Arthur C. Aufderheide (Departamento de Patología de la Universidad de Minnesota, USA) y Melissa Johnson-Williams (de la Sociedad Americana de Embalsamadores) tuvieron la oportunidad de revisar material que perteneció a Salafia. Entre esas notas, encontraron un documento escrito primorosamente a mano titulado "New special method for the preservation of an entire human cadaver in a permanently fresh state" que traducido significa "Nuevo método especial de preservación de un cadáver humano en un estado fresco permanente". Finalmente, el secreto se había revelado. 

Aquí lo tenéis: 

Portada del manuscrito que guardaba el secreto
del "líquido de la perfección" Fuente

La fórmula secreta de Alfredo (7 litros) estaba formada por una parte de glicerina (para prevenir el secado excesivo de los tejidos), una parte de formalina (para matar a las bacterias) saturada con sulfato y cloruro de zinc (que aportan rigidez) y una parte de una solución de alcohol (para secar el cuerpo) saturada con ácido salicílico (para matar los hongos). 

Un producto cotidiano (fortalecedor de uñas) que
contiene formaldehido en su fórmula. 
Así contado, quizá no se note la trascendencia de esta fórmula, pero para los métodos de embalsamamiento de aquella época, supuso una auténtica revolución, marcando un antes y un después gracias al uso del formaldehido (la formalina es otro nombre usado para llamar al formaldehído). Me explico. Hasta ese momento, se solían usar compuestos tan peligrosos como el arsénico o el mercurio. El formaldehido no es inocuo tampoco, desde luego, pero no llega a ser un veneno tan potente. Fue producido de forma accidental por Alexandr Michajloviç en 1859 pero no fue hasta 1892 cuando el biólogo Auguste Trillat reveló sus propiedades como conservante y un año después, en 1893, el físico Ferdinand Blum descubrió las excelentes propiedades fijadoras de este compuesto. A partir de ese momento, fue rápidamente adoptado en el campo de la anatomía, zoología e histología, pero nunca como ingrediente para embalsamar cuerpos enteros hasta 1895. Salafia usó formaldehído en su receta con éxito en 1901, según sus notas.

Este extraordinario (en su amplio sentido) estado de conservación del cuerpo de Rosalía, activó la alarma de los más escépticos -casi conspiranoicos-. Era tan bella y perfecta, que llegaron a afirmar que el cuerpo de Rosalía había sido sustituido por una réplica idéntica de cera (como se ha sugerido también con Mao Zedong) y que todo era un reclamo turístico, dado que desde el principio estaba expuesto públicamente en las Catacumbas de los Capuchinos de Palermo y era la estrella del lugar. Como consecuencia, en julio de 2008, el equipo formado por Stephanie Panzer, Albert R. Zink, y Dario Piombino-Mascali le practicó radiografías anteroposteriores. No sin cierta dificultad. Salafia había pensado en todo y el féretro estaba tapado por una doble plancha de cristal sellada con cera para evitar la entrada de humedad, y absolutamente recubierto de plomo, lo que imposibilitaba la visualización del interior del cuerpo de Rosalía. La última opción era darle más potencia a la radiación para tratar de ver algo, a costa de la calidad, pero menos da una piedra.






¡Y lo vieron! Observando in situ las imágenes que mostraba la pantalla, no daban crédito a lo que veían. No solo el cuerpo era auténtico (de muñeca de cera, nada) sino que el cerebro estaba en perfecto estado (un poco más pequeño, claro. Había encogido un poquito), así como el resto del cuerpo. Además, se diferenciaban perfectamente varios órganos en las radiografías. Bueno... todo lo perfectamente que permitía el blindaje de plomo. 


Radiografía anteroposterior de cabeza, pecho y abdomen, que muestra los hemisferios cerebrales
moderadamente encogidos, parte del pulmón derecho y del hígado y el riñón izquierdo.
La mala calidad de la imagen se debe a la superposición del ataúd forrado de plomo.
Fuente


En diciembre de 2010, Panzer y su equipo, de nuevo tuvieron la oportunidad de analizar el cuerpo de la pequeña Rosalía con la novedosa técnica llamada multidetector computed tomography (MDCT) de cuerpo entero, el súmmun de las técnicas de imagen de estudio de momias. La MDCT viene a ser una tomografía axial computerizada o TAC (o escáner) para entendernos. Por supuesto, debían usar un método no invasivo que no perjudicara el estado del cuerpo. Esta tecnología permitió observar el esqueleto completo, los tejidos blandos y las cavidades internas.


MDCT de cuerpo entero mostrando cabeza, tronco y muslos. Las flechas punteadas muestran hueso
esponjoso. Las flechas cortas señalan la duramadre del cerebro y la flecha larga señala el diafragma
que separa cavidad torácica de la abdominal. El * señala la tráquea y la lengua intacta. Fuente


¿Y qué demostró el análisis con esta técnica? Pues que el estado de conservación de Rosalía es excelente (por fuera ya se nota), especialmente de los órganos internos. Se pudo confirmar la causa de la muerte por neumonía gracias al diagnóstico radiológico (recordad que el TAC es una técnica actual de diagnóstico clínico de alta definición) y a que por supuesto, los órganos estaban en un estado excepcional. Sin embargo, a pesar de tanta tecnología, es imposible saber qué cambios sufrirá el cuerpo en el futuro ni cuándo.



Sálvame deluxe y Cuarto Milenio

Hasta aquí, es la parte científica del caso. Todos estos estudios analíticos han proporcionado información muy valiosa, pero no están exentos de polémica. Entrando en la parte amarillista, la familia de Rosalía nunca aprobó estas investigaciones. De hecho, al parecer, nadie les pidió permiso para realizarlas y desde 2008 vienen mostrando su indignación y preocupación por el estado del cuerpo de la niña. Su hermana, también llamada Rosalía, nacida posteriormente en 1925, y su sobrina Rosanna la Ferla, culpan a National Geographic del deterioro del cadáver por las pruebas a las que lo sometieron en 2008 para su número de febrero de 2009, en la edición de EE.UU (y a las que sigue siendo sometida desde entonces). La prensa local a través de su blog se ha hecho eco de las declaraciones de la familia aquí y aquí.  También se recogió el caso de Rosalía en uno de los documentales de History Channel a finales de los 2000.




     Primera parte de los 3 fragmentos del documental.


La familia deja entrever que el aspecto se ha deteriorado muchísimo desde que fue sometido a las pruebas (pelo más rubio, color de piel más raro, ojos más abiertos...) y que incluso, la vestimenta es distinta de aquella con la que fue sellada en 1920. La verdad es que el aspecto actual de Rosalía no es el que era. O eso parece. No he tenido la suerte de visitarla, pero si algún día tengo la oportunidad, me gustaría comprobarlo por mí misma.

La última vez que he visto a mi hermana, en 2007, tenía un aspecto maravilloso, con el colorido rosáceo que la ha hecho famosa en todo el mundo, comparándola con La Bella Durmiente. Lamentablemente he comprobado que aquella criatura dormida, hoy parece otra persona: tiene el pelo rubio oxigenado, los ojos semiabiertos y el color de su rostro, su maravilloso color rosáceo, se ha vuelto extraño… ¡parece oxidada!





Time lapse de los ojos
Para alimentar un poco más la leyenda (se dice que es la reencarnación de Sta. Rosalía, patrona de Palermo y no sé cuántas mil historias más) afirmaban haber visto a Rosalía abriendo sus ojos al menos una vez al día, lo cual era catalogado de hecho sobrenatural o directamente de milagro. Vais a encontrar por Internet numerosos vídeos como este y este donde parece que sucede. Y hasta afirman que bajo los párpados ¡los ojos se le ven azules! Ver los ojos azules (el iris azul de alguien con los ojos azules) es imposible poco tiempo después de la muerte. Concretamente, unas 12 horas después. Una de las consecuencias de la deshidratación como uno de los fenómenos cadavéricos, es el signo de Stenon-Louis y se caracteriza por el hundimiento del globo ocular, se pierde la transparencia de la córnea, aparece la llamada tela glerosa y la opacidad ocular. Vamos, que el ojo aparece totalmente opaco. Lo que sí podría ocurrir, es que se confundiera con la córnea opaca, ya que esta telilla adquiere un color como azulado (si pincháis en el enlace, lo veréis), así que como mucho, esto es todo lo azul que le han podido ver. O tal vez, el embalsamamiento realizado por Salafia tuviera esto en cuenta y preservara de alguna forma los ojos. La verdad, no lo sé.
En cualquier caso, los expertos la filmaron las 24 horas y tras revisar las cintas vieron que la niña abría y cerraba ligeramente los ojos. Las imágenes fueron analizadas por especialistas y estos descartaron de inmediato que fuera un hecho paranormal. Afirmaron que podía ser debido a la humedad del lugar, junto con los continuos flashes de las cámaras de los visitantes, que producía un extraño fenómeno que provocaba que los párpados de Rosalía se contrajeran y se relajaran. Los cambios de temperatura junto con la particular sequedad del lugar (recordemos que está en las catacumbas) habría sido la responsable. Incluso podría ser un ilusión óptica y que en realidad, los párpados no se movieran ni un ápice.

La pequeña Rosalía actualmente reposa en una urna en las Catacumbas de los Capuchinos de Palermo. Solo es visible la cabeza, el resto del cuerpo está cubierto con una sábana. Los únicos signos del paso del tiempo y de la oxidación son los visibles en un amuleto en forma de tabla de la Virgen María que reposa sobre su sábana, el pelo y las telas que aparecen más claros, y su cara, que se ve un poquitín más oscura y encogida.




Dicen que nunca nadie ha mirado debajo de la sábana que cubre el cuerpo de Rosalía desde que fue sellado, hace casi 100 años. Sea como sea, el profesor Alfredo Salafia hizo un trabajo admirable con esta pequeña Bella Durmiente ¿no creéis? 


Nota: Haz click en las imágenes para ampliar.

Fuentes:

ResearchBlogging.org

Panzer S, Zink AR, & Piombino-Mascali D (2010). Scenes from the past: radiologic evidence of anthropogenic mummification in the Capuchin Catacombs of Palermo, Sicily. Radiographics : a review publication of the Radiological Society of North America, Inc, 30 (4), 1123-32 PMID: 20631372 


ResearchBlogging.org

Piombino-Mascali, D., Aufderheide, A., Johnson-Williams, M., & Zink, A. (2009). The Salafia method rediscovered Virchows Archiv, 454 (3), 355-357 DOI: 10.1007/s00428-009-0738-6



ResearchBlogging.org Panzer, S., Gill-Frerking, H., Rosendahl, W., Zink, A., & Piombino-Mascali, D. (2013). Multidetector CT investigation of the mummy of Rosalia Lombardo (1918–1920) Annals of Anatomy - Anatomischer Anzeiger, 195 (5), 401-408 DOI: 10.1016/j.aanat.2013.03.009



lunes, 19 de octubre de 2015

Tomates verdes (mejor) fritos

Me apuesto lo que sea a que alguna vez si has pelado patatas te has encontrado alguna con la piel verdosa, ¿a que sí? Deberías descartarla. ¿Has visto por internet alguna receta con berenjena cruda? Mejor no la hagas. 

En nuestra alimentación hay muchas plantas, es cierto. En alguna filosofía alimentaria incluso todo son plantas, sí. Pero como seres vivos que son, han de defenderse de ataques de otros patógenos o herbívoros que puedan acabar con ellas. Igual que una abeja puede picar si se siente amenazada o un animal te puede morder, las plantas, tienen su propia forma de defenderse. Una de ellas es la producción de compuestos tóxicos con una acción fisiológica intensa en animales. No olvides que las plantas no están ahí para ¡¡alimentarnos o curarnos con ellas!! El tiempo, la investigación científica y en algunos casos los errores, han hecho que algunos de estos compuestos tengan hoy en día una función en farmacología y puedan ser usados con distintos fines terapéuticos, normalmente a muy bajas dosis. Piensa en la morfina, la aspirina... y otras drogas derivadas de plantas. 

Se sabe que fue cultivada por primera vez en el Altiplano andino hace unos 7000 años. Los conquistadores españoles se encargaron de traerla a Europa casi a finales del siglo XVI, aunque más como una curiosidad botánica que como alimento. A pesar de que su cultivo fue creciendo y su consumo se fue expandiendo, en algunos momentos de la historia la gente era reacia a tomarla por considerarla tóxica o peligrosa. Normal, era desconocida. Algo parecido sucede hoy con los transgénicos. Aún hoy, se sigue consumiendo patata salvaje (o papa criolla) por los indígenas en algunas zonas de Sudamérica.

Tomatillo del diablo o hierba mora, de la
cual se aisló por primera vez la solanina
En 1820, científicos franceses aislaron un alcaloide llamado solanina a partir bayas de hierba mora (Solanum nigrum), también llamado tomatillo del diablo –nombre bastante apropiado-, pero no fue hasta un siglo después, que se supo que este alcaloide era una mezcla de dos compuestos, α-chaconina y α-solanina. 

El género Solanum, dentro de la familia de las solanáceas contiene más de 1000 especies, pero tres son cultivadas a nivel mundial: la patata (Solanum tuberosum), el tomate (Solanum lycopersicum) y la berenjena (Solanum melongena).  Estas tres especies poseen de modo natural la solanina en las hojas, los frutos y los tubérculos. 

¿Pero qué es la solanina?

Si alguna vez al comer berenjena te ha sabido amarga, la solanina es la responsable. Es un glicoalcaloide tóxico de sabor amargo cuya fórmula química es C45H73NO15. Al ser un glicoalcaloide significa que está formado por un alcaloide y una cadena de carbohidrato. En general, y como se puede ver en la tabla que tenéis debajo, la solanina es la forma de llamar genéricamente a los glicoalcaloides del género Solanum, de los que como veis, hay varios. Es un metabolito secundario o molécula de defensa de las plantas con propiedades fungicidas y pesticidas usada para protegerse de enfermedades, insectos y otros depredadores. Puesto que confiere a las plantas un mecanismo de defensa natural, se ha utilizado en agricultura como forma alternativa de combatir enfermedades en los cultivos. 

Estructura química de la solanina. Fuente: Wikipedia



¿Dónde la encontramos?

En el caso de la patata, los glicoalcaloides están presentes en todas las partes incluyendo tubérculos (con mayor concentración en la piel y justo debajo), raíces, brotes y hojas. El contenido medio de glicoalcaloides es de unos 75 mg por cada 100 gr de patatas, pero algunas enfermedades como el mildiu, pueden incrementar considerablemente estos niveles multiplicándolo por 5. También es variable en función de factores ambientales y genéticos. Por ejemplo, el estrés fisiológico, el estadío de desarrollo (las patatas inmaduras tienen considerablemente más solanina), altas temperaturas de almacenamiento, daños por golpes en las patatas o el propio almacenamiento si se lleva a cabo con gran cantidad de luz. 

Alcaloides y glicoalcaloides derivados en las tres especies más
importantes del género Solanum. En general, solaninas.


A pesar de que en casa no nos comemos las patatas crudas y solemos freírlas, hervirlas, guisarlas o meterlas en el horno o microondas, todos estos métodos apenas eliminan estos glicoalcaloides y aunque con poca frecuencia, se siguen dando casos de intoxicación. Aunque algunas fuentes indican que las temperaturas de cocinado pueden descomponer los glicoalcaloides, lo cierto es que la solanidina es estable en aceite a 170-180 ºC. La cocción elimina menos de un 3,5% de los glicoalcaloides, mientras que el cocinado en microondas sólo reduce su concentración en un 15%. La degradación de estos compuestos comienza a 170 ºC, así que la fritura (a unos 150 ºC) no altera su concentración de forma significativa. El calentamiento de las patatas a 210 ºC durante 10 minutos reduce la concentración de α-chaconina y α-solanina en un 40%. Sin embargo, llama la atención que el proceso completo para preparar patatas fritas de bolsa o chips, sí que consigue eliminar gran parte de los glicoalcaloides gracias a todos los pasos que tienen lugar durante la producción: pelado, loncheado, lavado y fritura. Al parecer, la clave está en lavados de las patatas y en los cambios frecuentes del aceite de fritura. No es para asustarse. Llevamos años comiendo patatas fritas en casa y no hemos tenido ningún problema ¿verdad? Como veremos más adelante, la intoxicación afortunadamente tampoco está al alcance de todo el mundo y el peligro (alta concentración de solanina) realmente está en una patata inmadura –literalmente verde- o aquella que ha sufrido algún daño o si se come crudo. En cualquier caso, se puede apreciar a simple vista por el color verdoso y un sabor fuertemente amargo así que basta con desechar esa patata. Además, las variedades de patata destinadas al consumo, normalmente han sido seleccionadas y mejoradas (por ejemplo, mediante cruzamiento) para que produzcan bajas concentraciones de estos compuestos.


Patatas "verdeadas" que indican alta concentración de solanina.
Es suficiente con descartarlas y no consumirlas.



El caso del tomate es bastante más claro y seré directa: No consumáis tomates verdes. Los tomates verdes comparados con los rojos y maduros, contienen bastante más cantidad de tomatidina. Si la patata tenía 75 mg /100 gr, el tomate puede llegar a tener 150 mg por 100 gr de peso fresco. 

Contenido de solanina en las distintas partes del tomate.
Expresado como mg/g peso fresco. Fuente


Hay variedades de tomates que son verdes. Ojo, no es que estén verdes sino que en su fase ya madura, tienen este color. Aún teniendo más solanina que los tomates rojos, siempre tendrán menos que los tomates inmaduros. Si solo pudieras disponer de estos tomates verdes, cocínalos y úsalos en salsas o en guisos, nunca en ensaladas. Recuerda que el tomate cuanto más rojo, mayor contenido de licopeno (antioxidante) y menor de tomatina tendrá. Su contenido se reducirá drásticamente a niveles inferiores a 5 mg por kilo (ó 0.5 mg por 100 gr) y es una cantidad que no supone ningún problema. 



Tomate verde vs tomate maduro (rojo). Ten en cuenta que hay
variedades que son de color verde siendo maduras.



Berenjenas
El caso más light podemos decir, es el de la berenjena. La presencia de solanina es la responsable del sabor amargo que podemos notar al comer berenjena. Aunque la concentración de solasodina (la solanina de este fruto) es inferior a la necesaria para producir una intoxicación de gravedad, se recomienda comerla siempre cocinada. Si la comiéramos cruda, podría ocasionar malestar gástrico importante con vómitos y diarrea, especialmente en personas con tendencia a padecer problemas gástricos o intestinales. En general, la berenjena tiene propiedades muy saludables: contiene 93% de agua, casi nada de grasa, fibra (si se toma con piel) y pocas calorías, por lo que se aconseja en las dietas de adelgazamiento. Además contiene vitamina C y varias del grupo B, minerales muy ricos como el hierro, calcio, fósforo, potasio, magnesio, zinc, entre otros. Pero recuerda, siempre cocinada. 

Cestrum parqui, una solanácea totalmente tóxica
Os he puesto ejemplos cercanos de alimentos que normalmente tenemos en nuestra cocina. Pero hay otras solanáceas cuyo contenido de solanina directamente es mortal y que por suerte, no suelen formar parte de nuestra alimentación. Seguro que alguien lo comprobó... una sola vez. Propiamente el tomatillo del diablo (Solanum nigrum), del cual fue aislada la solanina por primera vez, es una planta silvestre tan tóxica por el contenido de este glicoalcaloide, que el envenenamiento empieza por vómitos, dolor de estómago y fiebre, y termina con parálisis y fallo cardíaco. Sin embargo, las hojas en infusión son empleadas con fines sedantes, antiinflamatorios, antipiréticos y purgantes. Es curioso que a pesar de su toxicidad, los frutos una vez maduros y cocidos se han llegado a usar en mermeladas y conservas. Los hay que viven al límite. 

El palqui (Cestrum parqui) es otra solanácea originaria de América Central y América del Sur. Completamente tóxica. Entera. Incluso estando seca. Origina una muerte rápida y dolorosa en 1 a 3 días. 

¿Cómo actúa la solanina? 

Antes de nada, hay que dejar claro que las intoxicaciones por consumo de solanina no son frecuentes y su prevalencia es mayor en América del Sur e India donde pueden consumir otras partes de la planta con mayor contenido. Lógicamente, los mayores afectados serán los pobres animalitos que ingieran directamente el alcaloide de la planta. Al fin y al cabo la naturaleza es sabia y esta molécula tenía este fin ¿recuerdas? 

Aún así, veamos qué hace. 
A pesar de que no está completamente dilucidado el mecanismo de actuación, la solanina inhibe la acción de la acetilcolinesterasa –que degrada la acetilcolina- y al impedir la degradación de este neurotransmisor, aumenta sus niveles. Espera, que te lo voy a decir con otras palabras. Hace que se acumule un neurotransmisor llamado acetilcolina, y el resultado es que provoca una estimulación continua de los músculos, glándulas y el sistema nervioso central.

En modelos animales, la toxicidad de la solanina depende de la dosis, la especie y la vía de administración, siendo la vía parenteral mucho más tóxica que la oral. Obviamente, nadie se va a inyectar un chute de solanina, así que solo tendríamos que prestarle atención a la ingesta. 

¿Es grave la intoxicación?

La ventaja es que se puede detectar a tiempo y no dar lugar a intoxicarse. ¡Acuérdate del sabor amargo! Al hacer estudios en humanos, se detecta un sabor amargo cuando la cantidad de solanina procedente de patatas excede los 14 mg/100 gr patatas y una sensación de que te arde la boca cuando pasa de los 22 mg/100 gr patatas. Según dicta la FDA americana (Food & Drug Administration), los límites establecidos como permisibles y seguros son inferiores a 20 mg/100 gr patatas. Los síntomas de intoxicación pueden ser relativamente leves (náuseas, diarrea, vómitos, dolores de estómago, ardor de garganta, arritmia, dolor de cabeza, mareos) o más graves (alucinaciones, parálisis, fiebre, pérdida de conocimiento, hipotermia), mientras que dosis de 3 a 6 mg por kilogramo de masa corporal (no de patatas) pueden resultar fatales. O sea, unos 180-360 mg para una persona de 60 Kg de peso. ¡Sería un atracón de patatas en mal estado!

Caso médico de 1948 publicado en
British Medical Journal. Intoxicación
por solanina y fatal desenlace. Fuente
El caso más sonado de intoxicación masiva con solanina ocurrió en el otoño de 1978 en un colegio inglés donde 78 chavales (y sus monitores) presentaron diarrea, vómitos y otros síntomas que cuadraban con una intoxicación por solanina. Habían consumido patatas que habían estado almacenadas durante el verano. Tras analizar las patatas sobrantes que no se habían consumido, detectaron niveles de solanina de 33 mg/ 100 gr patatas. 17 niños fueron hospitalizados con náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, fiebre y desorientación que presentaron a las 7-19 horas tras la ingestión. Afortunadamente ninguno murió y fueron dados de alta 1-2 semanas después.

Dado que el principal síntoma es la pérdida de líquidos (vómitos y diarrea), normalmente se restablece al paciente tratando la deshidratación y el balance electrolítico, suponiendo que la intoxicación no haya sido demasiado grave.

No corrió tanta suerte una cría de 9 años. Era 13 de agosto de 1948. Vivía a las afueras de la ciudad y tenía la costumbre de comerse las bayas que encontraba por la zona de la vía del tren cercana a su casa. Ese día no era la primera vez que lo hacía. De hecho, las últimas, las había comido 3 días antes de su ingreso en el hospital. En esos 3 días se había sentido mal, había mejorado y justo antes del ingreso había vomitado algo "terroso" cuatro veces. Tras el reconocimiento físico, se le diagnosticó un envenenamiento irritante con algún vegetal así que se le practicó un lavado de estómago, enemas, niquetamida (se aplica en casos de sobredosis con drogas depresoras del sistema nervioso) y oxígeno. Por supuesto, se le administraron fluidos tanto por vía oral como anal. Se observó una ligera mejoría durante 24 horas, pero finalmente murió dos días después. La exploración del tracto digestivo durante la autopsia y el hallazgo de restos de piel de bayas y 7 mg de alcaloide crudo (que dio positivo en un test de solanina), puso de manifiesto un envenenamiento posiblemente por Solanum dulcamara. Además, confirmaron la presencia de solanáceas mezcladas con zarzamoras en los sitios donde la cría jugaba. El motivo por el que a pesar de haber comido bayas en otras ocasiones no había tenido el mismo resultado es que la concentración de estos compuestos varía según la época del año y un verano muy húmedo favorece el contenido de alcaloides. Esas condiciones hicieron que las bayas fueran demasiado tóxicas. Hoy en día, wikipedia (sí.. ya sé) deja claro que las bayas de la dulcamara son venenosas para humanos y ganado pero comestible para los pájaros, que dispersan sus semillas.


Frutos y flores de la dulcamara. Los frutos, fijaos, recuerdan a pequeños tomates.
SON VENENOSOS


La cara amable de la solanina. Que sí, que también la tiene. 

Como molécula de defensa que es en las plantas, la principal función que podemos encontrar en ella es la de ser antifúngico y bactericida. Muchos de los alcaloides obtenidos de las plantas, han sido utilizados en medicina  pero en el caso de la solanina, se siguen haciendo numerosos estudios ya que se han visto aplicaciones bastante interesantes.

Como antialérgico, antipirético y antiinflamatorio. Algunos estudios han puesto de manifiesto la mejoría de 32 pacientes ante la alergia a la belladona y cereales. En cobayas, el extracto crudo de Solanum linguistrinum produce efecto antipirético y antiinflamatorio. Y en ratones, extractos etanólicos de patata administrados por vía oral mejoraron el dolor y la inflamación.  

Como antibiótico, antivírico y antifúngico. Por mencionar algunos ejemplos, ratones a los que se les inyectan bajos niveles de solanina, son resistentes a cambios en las dosis letales de Salmonella typhymurium. Posiblemente, lo que hace es estimular el sistema inmune. De la misma forma, las solaninas de la patata y el tomate, también inhiben el Herpes simplex in vitro. Una crema cuya formulación contiene solamargina y solasonina (de la berenjena) reduce las lesiones en pacientes con Herpes genitalis, Herpes simplex y Herpes zoster. Al igual que una preparación a partir de hojas de Solanum nigrescens inhiben la Candida albicans in vitro y la candidiasis vaginal en cobayas y mujeres infectadas. 

Los estudios que más atención acaparan y no dejan de publicarse, son los referentes a las propiedades de la solanina frente al cáncer. Todavía hay mucho que investigar y dilucidar pero lo publicado hasta ahora, abre un nuevo horizonte en el tratamiento contra esta enfermedad. 
Se ha visto que estos glicoalcaloides son capaces de inhibir in vitro líneas celulares de cáncer  de mama, cervical, osteosarcoma, colon, gástrico, glioblastoma, leucemia, hígado, pulmón, linfoma, melanoma, páncreas y próstata. In vivo los resultados muestran inhibición de la formación y crecimiento del tumor en pez, ratón y cáncer de piel humano (Fuente). Por ejemplo, en 1991 se publicó un estudio donde se vio que una crema que contiene un 0.005% de solasodina (de la berenjena) aplicada de forma tópica, es efectiva en la regresión del carcinoma basocelular y escamoso humano sin efectos adversos en el hígado, riñón o sangre.

A ver, todos estos resultados hay que cogerlos con pinzas y seguir investigando. Como sabemos, no es lo mismo un estudio in vitro que in vivo al igual que tampoco son extrapolables los resultados obtenidos en ratones o cobayas a humanos. Todavía queda mucho que hacer, pero los estudios están ahí, la ciencia sigue avanzando y quién sabe, si en la patata, el tomate o la berenjena, esté alguna clave contra el cáncer.  

Publicaciones científicas que relacionan solanina y sus efectos en células tumorales.
Haz click sobre la imagen para ampliar. 


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Más info:

Barceloux, DG (2008) Potatoes, Tomatoes and solanine toxicity. Medical Toxicology of Natural Substances. John Wiley & Sons, Inc. 77-83

Choi, E.; Koops, S. (2005) Anti-nociceptive and anti-inflammatory effects of the ethanolic extract of potato (Solanum tuberosum). Food Agric. Immunol. 16, 29-39.

Delporte, C.; Backhouse, N.; Negrete, R.; Salinas, P.; Rivas, P.; Cassels, B. K.; San Feliciano, A. (1998) Antipyretic, hypothermic and antiinflammatory activities and metabolites from Solanum ligustrinum Lood. Phytother. Res 12, 118-122.

Friedman, M. (2006) Potato Glycoalkaloids and Metabolites: Roles in the plant and in the diet. J. Agric. Food Chem. 54, 8655-8681

Fiedman. M (2015) Chemistry and Anticarcinogenic Mechanisms of Glycoalkaloids Produced by Eggplants, Potatoes, and Tomatoes. J. Agric. Food Chem. 63, 3323−3337

Ikeda, T.; Ando, J.; Miyazono, A.; Zhu, X. H.; Tsumagari, H.; Nohara, T.; Yokomizo,K.; Uyeda, M. (2000) Anti-herpes virus activity of Solanum steroidal glycosides. Biol. Pharm. Bull 23, 363-364.

Kozukue N, Han JS, Lee KR, et al. (2004) Dehydrotomatine and alpha-tomatine content in tomato fruits and vegetative plant tissues. J Agric Food Chem 52:2079-83

McMillan, M; Thompson, JC (1979) An outbreak of suspected solanine poisoning in schoolboys: examinations of criteria of solanine poisoning. Q. J. Med. 48: 227-243

http://www.gominolasdepetroleo.com

Nota: Este post, con algunas modificaciones fue originalmente publicado en Journal of Feelsynapsis.



miércoles, 14 de octubre de 2015

Micorrizas en Kítaro [radio]

Hay personas a las que no le gusta hablar de su trabajo. Yo no estoy entre ellas. Afortunadamente, hoy por hoy me dedico a la investigación, y dentro de esta, a un área que me parece tanto o más importante que otros porque dependemos de él para vivir, independientemente de la filosofía alimentaria que sigamos. Me estoy refiriendo a las Ciencias Agrarias. 

Ya lo dice el dicho, "Al menos una vez en la vida vas a necesitar un médico, un abogado o un arquitecto, pero todos los días, tres veces al día, vas a necesitar a un agricultor." 





En La Ciencia de Amara, os he mostrado en varias ocasiones parte de mi trabajo con micorrizas, Qué son y qué tipos hay, desde cuándo existen, su uso en biorremediación atrapando cobre, en alimentación gourmet  siendo cara y exquisita, e incluso las ventajas que ha tenido usar micorrizas provenientes de Polonia en suelos granadinos. 

Si no os apetece leer post o acabáis de llegar y no sabéis qué son, aquí tenéis una nueva oportunidad en algo más de 3 minutos de descubrirlo. Agradezco a María José Moreno la oportunidad que me ha dado de hablar en Kítaro de algo que me apasiona: CIENCIA.

¡Espero que os guste! y si os surgen dudas o queréis saber más, no dudéis en dejarlas en los comentarios.





María José Moreno, aka @mariajo_moreno es periodista científica. Conduce un espacio de píldoras científicas breves en el programa "Buenos días, Murcia". Kítaro "La vida es ciencia" se puede escuchar en Onda Regional de Murcia de lunes a viernes a las 6:25 h, 13:25 h y 19:55 h y los sábados a las 10:05 h; además de los miércoles a las 10:15 h y los jueves a las 10:30 h. Kítaro es un espacio radiofónico dedicado a la divulgación científica patrocinado por el Museo de la Ciencia y el Agua de Murcia y FECYT (Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología dependiente del Ministerio de Economía y Competitividad) en colaboración con la Universidad de Murcia.

Fe de errores: Aunque mi alma mater es la Universidad de Granada, soy investigadora del CSIC ;-)