jueves, 3 de enero de 2019

El aprovechamiento forestal: una posible solución a la España despoblada

Uno de los principales problemas del mundo rural es el despoblamiento. Las personas que abandonan el medio rural son mayoritariamente jóvenes y de mediana edad, y esto refuerza el envejecimiento de la población.

Por ejemplo, Galicia abarca una superficie de 29 574 km², de los cuales más del 95% es rural. Menos de un tercio de la superficie total corresponde a tierras de cultivo y más de dos tercios a la silvicultura. Como dato, el 10% de los bosques españoles se encuentra en Galicia.

Galicia es tierra de paisajes, de gastronomía, de folklore, de meigas, de cultura, historia, poetas y peregrinos, de agua y del romper salvaje de las olas… dicen de ella que es el lugar donde el aire se da la vuelta y allí donde se acaba el mundo.


Faro del Cabo Ortegal. Imagen de Vicente Villamón

Decía Federico García Lorca (perdonad que barra para casa) allá por 1933 en Buenos Aires:

“A mi llegada a Galicia, ellas [las «fuerzas formidables» de Compostela y el paisaje] se apoderaron de mí en forma tal que también me sentí poeta de la alta hierba, de la lluvia alta y pausada. Me sentí poeta gallego, y una imperiosa necesidad de hacer versos, su cantar me obligó a estudiar a Galicia y su dialecto o idioma, para lo maravilloso es igual.”
Y es que Galicia es tierra de morriña, porque quien ha estado en Galicia, quiere volver. Y quien ha salido de ella, ¡cómo no echarla de menos!

En esta Comunidad Autónoma viven 2,7 millones de personas. Se enfrenta a una importante tasa de desempleo del 20,7%, y más del 45% es en la población joven. Pero uno de los grandes problemas de esta región es la despoblación y el envejecimiento, que es progresivo en las zonas rurales.


Cederia, Galicia. Fuente | Wikipedia

Cabe pensar a la vista de estos datos, que algunos de los objetivos propuestos por el Programa de Desarrollo Rural 2014-2020 adoptado por la Comisión Europea el 18 de noviembre de 2015 sean innovar en agricultura, silvicultura y zonas rurales, promover la silvicultura sostenible o restaurar, conservar y mejorar los ecosistemas relacionados con la agricultura y la silvicultura.

La madera es renovable, sostenible y se puede utilizar, reutilizar y reciclar. Una de las principales producciones de los montes, a veces la única dineraria, es la producción de madera. Esto es así. Este producto abastece a un sector industrial importante que va, desde el papelero al mueble, pasando por la madera de construcción, tableros y bioenergía. En la actualidad, el sector forestal y de la madera de Europa camina hacia la bioeconomía, debido entre otras cosas a la necesidad creciente de utilizar productos renovables. La bioeconomía en Europa está valorada en 2000 millones de euros de facturación anual y genera 22 millones de empleos (el 9% del empleo en Europa). Según el Instituto Forestal Europeo (EFI), la cadena de valor forestal madera representaría más del 20% de este sector.





Por tanto, no podemos obviar que un importante motor del desarrollo económico de esta región sea la industria forestal y de la madera. Pero no solo en Galicia. Propietarios, rematantes, maderistas y fábricas de pasta y papel de Andalucía, Asturias, Cantabria y la provincia de Vizcaya son claves en el tejido industrial y también en la dinamización del medio rural y el sector forestal.

Las últimas cifras nos hacen ser optimistas. Según un informe de la Agencia de la Industria Forestal, la industria forestal y de la madera facturó más de 2200 millones de euros en Galicia durante el año 2017, un volumen de actividad que no alcanzaba desde 2008. También se alcanzó una cifra récord en materia de exportaciones con un volumen de negocio de más de 800 millones. El 56% de estas exportaciones, tenían como destino países de la zona euro, mientras que otro 22% fue a otros países europeos y el otro 22% restante, en proporciones similares, a América, Asia y África. Más de la mitad de esta madera procedía del eucalipto. Se han dicho muchas cosas sobre este árbol, algunas de las cuales no son ciertas, pero lo que es indudable es su utilidad industrial y comercial ya que su explotación comercial genera importantes beneficios económicos.

El eucalipto tiene grandes ventajas industriales que lo convierten en un árbol de extraordinario valor como materia prima renovable. Veamos por qué.


1. Genera riqueza en el medio rural.

En el norte de España, la mayor parte de la madera pertenece a familias de la zona. Por ejemplo, en Galicia hay más de 600 000 propietarios forestales, la mayoría con fincas o terrenos en el monte no superiores a las dos hectáreas. En el sur, se ha utilizado originalmente para recuperar suelos agrícolas degradados o terrenos sin utilidad.


2. Como madera para celulosa, tiene un crecimiento y productividad superior a otras especies.

La celulosa es la materia prima para la fabricación de papel y cartón. Para su producción se utilizan básicamente coníferas (pino o abeto) y frondosas (eucalipto, abedul o acacia). En el caso del eucalipto, no solo tiene más crecimiento y productividad, sino que su rendimiento es mayor. Por poner un ejemplo, con un eucalipto blanco se pueden producir 390 paquetes de 500 folios mientras que, con un pino, 190. O 7500 rollos de papel higiénico frente a 3700 que produciría el pino.



Usos y aplicaciones papeleras de la celulosa de eucalipto | Rosa Porcel



3. En la producción de papel, el eucalipto es calidad a menor coste.

El papel se fabrica con celulosa de las plantaciones forestales y/o con papel reciclado para volver a obtener sus fibras. Teniendo en cuenta abedul, haya, acacia, pino, abeto y eucalipto, de nuevo gana este último por la calidad de sus fibras. 

4. Es fuente de energía renovable.

En el proceso de producción de la celulosa, se separa la lignina (una especie de pegamento que une a las fibras) generando un calor que se deriva a una turbina que produce energía eléctrica. Los residuos forestales junto con la corteza van a otra caldera de biomasa. Esta energía sirve para abastecer el consumo de las fábricas e incluso el excedente eléctrico es exportado a la red nacional como energía renovable. 


Aprovechamiento de las distintas partes del eucalipto

5. Permite gran variedad de usos y aplicaciones.

Los productos forestales no madereros (también llamados PFNM) son productos de origen biológico distintos de la madera derivada de bosques, otras zonas forestales y árboles fuera de bosques (p.ej.: frutos del bosque, champiñones, trufas, corcho, piñones, bellotas, castañas, hierbas medicinales, aceites esenciales, miel, esparto, resina, etc.). A pesar de la poca atención que reciben, desempeñan un papel importante en las economías rurales. Independientemente de la producción maderera, la gestión forestal sostenible permite que las plantaciones forestales de eucalipto sean compatibles con otros usos. 


Otros usos y aplicaciones del eucalipto | Rosa Porcel


Es evidente que un buen aprovechamiento de los recursos es importante para el desarrollo económico de ciertas regiones y de un país. Este es uno de los objetivos que persigue la bioeconomía, pero no sería posible sin la adecuada gestión forestal, que no es más que el equilibrio entre los tres pilares principales: ecológico, económico y sociocultural. Llevarla a cabo nos va a beneficiar a todos, ya que protege la biodiversidad y los ecosistemas, reduce la pobreza rural y mitiga algunos de los efectos​ del cambio climático. Para los gestores forestales, gestionar sosteniblemente un monte específico significa determinar de forma realista cómo utilizarlo hoy para asegurar unos beneficios, una salud y una productividad similares en el futuro.

La gente cada vez está más concienciada con la conservación del medio ambiente y el consumidor demanda empresas más responsables socialmente, lo que ha hecho que se desarrollen las certificaciones que aseguran estos principios. Y esto es una gran iniciativa y una buena noticia para todos.

Los productos derivados de los árboles están más presentes en nuestro día a día de lo que imaginamos, así que lo mejor es usarlos hoy, pero pensando en mañana.


#CoñecementoParaTodos


Referencias y más información:


lunes, 31 de diciembre de 2018

La despensa del futuro combinará transgénicos, algas y comida ética

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Shutterstock
José Miguel Mulet, Universitat Politècnica de València


A pesar de lo sobrevalorada e idealizada que tenemos la comida tradicional, la tecnología de los alimentos, la biotecnología alimentaria y las ciencias agrarias son algunas de las disciplinas científicas donde más se investiga y donde más resultados se obtienen cada año. La industria agroalimentaria ha sido de las que mejor han capeado la crisis económica de la última década y aún goza de muy buena salud.

¿Hacia dónde irán las tendencias en los próximos años? Viendo los últimos cambios, no es difícil hacer un ejercicio de prospectiva y tratar de adivinar qué vamos a encontrar en el supermercado en un futuro más o menos cercano.

Comida ética, ecológica, con sello

La moda de lo natural está muy implantada en la sociedad. Hay un creciente nicho de consumidores que, además de la calidad y el precio de la comida, mira otros factores como la ética de la producción y el impacto ambiental. El término natural ya no dice nada porque está sobreutilizado, y a nivel legal tiene una definición tan laxa que permite su uso en alimentos que en realidad no lo son.

El sello ecológico parece que ocupó el hueco de natural. Sin embargo, existe desde 1991 y no parece que esté triunfando. El gasto por persona y año en alimentos ecológicos es de 35 euros en España y de 350 euros en los países de Europa con más consumo, como Dinamarca o Alemania. Hablamos de un mercado minoritario si comparamos estas cifras con la media de 3.500 euros de gasto por persona y año en alimentación en Europa.

Su presencia en los grandes distribuidores de alimentación es todavía escasa, y la demanda del público se concentra en sectores muy determinados de la población debido a su alto precio. El nuevo reglamento de producción ecológica publicado en 2018 implica que los criterios para conseguir el sello van a ser más restrictivos. Esto encarecerá el producto y, probablemente, disminuirá las ventas y acotará todavía más el perfil de los consumidores.

No obstante, lo más probable es que alguno de los sellos alternativos que ya existen como KM0, Comercio justo o producción integrada ocupe su lugar. ¿Cuál será? El que ofrezca un valor añadido a nivel ético o ideológico (producción local, condiciones justas para los productores y limitación en el uso de pesticidas) sin que el incremento de precio o la disminución de la calidad sean exagerados.

Superalimentos

De forma cíclica aparecen en el mercado alimentos nuevos, o viejos que se vuelven a poner de moda, que se publicitan por sus beneficios (reales o ficticios) para la salud. En los últimos años hemos visto el ascenso y caída de las bayas de Goji, sustituida por la quinoa y las semillas de chía. También cómo el pan de trigo perdía popularidad frente a cereales como la espelta y el centeno, que hace unas décadas fueron descartados en beneficio del trigo.

La tendencia alimentaria se orienta a que la gente cada vez consuma menos carne, y opciones como el vegetarianismo y el veganismo están en alza. Probablemente los nuevos alimentos que van a ganar popularidad en los próximos años serán las algas chlorella, la espirulina obtenida de cianobacterias y, en general, cualquier alimento que sea apto para veganos y pueda aportar aminoácidos esenciales y vitamina B12, que son los mayores déficits en este tipo de dietas.

Transgénicos y CRISPR

La tecnología transgénica, a pesar de su escasa popularidad entre los consumidores europeos, sigue aumentando su presencia año tras año. Actualmente, Europa importa 91 variedades transgénicas, como algodón, maíz, soja, colza y una variedad de remolacha. Estas variedades se utilizan sobre todo para alimentación del ganado.

Hay que tener en cuenta que las variedades transgénicas en uso tienen unas ventajas orientadas hacia el agricultor, no hacia el consumidor, como puede ser tolerancia a insectos y herbicidas. No obstante, ya tenemos disponibles productos enfocados hacia el cliente, como el trigo apto para celiacos, frutas enriquecidas con antioxidantes, minerales y vitaminas. Probablemente, debido al marco regulatorio restrictivo, no nos lleguen como piezas de frutas, pero sí como parte de complementos nutricionales.
CRISPR se diferencia de la tecnología transgénica en que permite hacer una modificación sin incorporar ADN foráneo. Esto abrió la posibilidad a que los organismos modificados de esta forma no fueran considerados como transgénicos.

Parece que en Europa sí llevarán la etiqueta de organismo modificado genéticamente y en Estados Unidos no, lo que pone en clara desventaja a nuestra industria. Sin embargo, la aplicación de esta ley genera muchas incertidumbres, puesto que desde el punto de vista tecnológico no es posible detectar si se ha aplicado la tecnología CRISPR en un alimento. Por tanto, probablemente veamos estas modificaciones en los supermercados. De momento, en Estados Unidos ya se comercializa una variedad de champiñones modificada por CRISPR.

Dietas individualizadas

Cada vez es más normal encontrar gente que tiene algún tipo de alergia o intolerancia en su dieta. Es posible que no todo el mundo que alega padecer estos problemas tenga un diagnóstico correcto, pero la mera creencia en ser celíaco o intolerante a la lactosa hace que la gente consuma determinados productos y evite otros.

El número de alimentos disponibles orientados hacia ciertos consumidores va a seguir creciendo debido al aumento de la demanda y a la mejora de la tecnología que lo hace posible. El resultado será un abaratamiento del precio final, por lo que cada vez veremos más alimentos “aptos”, “sin” y “enriquecidos” en las despensas.

En conclusión, la comida del futuro será más, mejor y diferente.The Conversation

José Miguel Mulet, profesor titular del departamento de Biotecnología, Universitat Politècnica de València
Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

El bosque, fuente y forma de vida

Me habéis oído decir muchas veces que nos enfrentamos a un gran reto en los próximos años: el de proporcionar una alimentación suficiente, segura, saludable y respetuosa con el medio ambiente, en un entorno que cada vez está siendo más castigado y donde la población crece a la vez que disminuye la superficie cultivable. 

Pero no solo tenemos por delante un reto alimentario. El mundo se enfrenta a un sinfín de desafíos en los próximos años. También debemos aumentar los servicios y bienes de consumo además de tratar de buscar alternativas a la utilización de combustibles fósiles, que son finitos y contaminantes. 




En este sentido, fue lanzada y adoptada el 13 de febrero de 2012, la Estrategia de Bioeconomía de Europa, cuyo objetivo es abordar la producción de recursos biológicos renovables y su conversión en productos vitales y bioenergía.

Fuente | European Commission. Haz click sobre la imagen para hacerla más grande

¿Y qué significa esta palabra?

Según esta Estrategia, la bioeconomía se define como el conjunto de las actividades económicas que obtienen productos y servicios, generando valor económico, utilizando como elementos fundamentales los recursos biológicos. Su objetivo es la producción y comercialización de alimentos, así como productos forestales, bioproductos y bioenergía, obtenidos mediante transformaciones físicas, químicas, bioquímicas o biológicas de la materia orgánica no destinada al consumo humano o animal y que impliquen procesos respetuosos con el medio, así como el desarrollo de los entornos rurales.

Fuente | European Commision
Haz click para hacer la imagen más grande.
Es uno de los mayores y más importantes sectores de la UE, representando unos ingresos anuales de cerca de 2.000 millones de € y unos 18 millones de puestos de trabajo. Es también un sector clave para incentivar el crecimiento en las zonas rurales y costeras. La UE ya financia la investigación, demostración e implantación de soluciones sostenibles inclusivas y circulares con base biológica, como es el caso de los 3.850 millones € asignados en el marco del actual programa de financiación de la UE Horizonte 2020. Para el período 2021-2027, la Comisión ha propuesto asignar 10.000 millones € como parte de Horizonte Europa a la alimentación y los recursos naturales, incluyendo la bioeconomía.

En definitiva, esta estrategia nace con la idea, dicen, de convertir la necesidad en oportunidad. Su misión es la de facilitar el desarrollo de la bioeconomía sostenible en España durante los próximos 15 años, con el horizonte de 2030, manteniendo la producción competitiva de alimentos y, a la vez, desarrollando y posicionando en el mercado una amplia gama de productos de alto valor añadido a partir de materias primas de origen renovable.


Se están produciendo muchos avances en el ámbito de las ciencias agrarias, alimentarias, la biotecnología y la química, y los que van a llegar en los próximos años, con ayuda de otras áreas como la ingeniería, la organización o la logística. El primer beneficiado será el sector agroalimentario y forestal español, tanto para atender la demanda interna como para avanzar en su estrategia de exportación e internacionalización. Además, la aplicación de este conocimiento a la utilización integral de los recursos de origen biológico y en especial a la revalorización de residuos y subproductos agroalimentarios y urbanos, va a permitir desarrollar otros sectores económicos que, utilizándolos como materia prima y mediante procesos biológicos, físicos, químicos o termoquímicos, podrán poner en el mercado diversos biomateriales (bioplásticos, lubrificantes, etc.), así como bioenergía (biocombustibles avanzados u otros aprovechamientos energéticos de la biomasa). El desarrollo del conjunto de la bioeconomía, como suma de todos estos sectores, en los que se engloban tanto las actividades tradicionales, como otras nuevas, mejorará la eficiencia de utilización de nuestros recursos, para optimizar su uso, avanzando hacia una economía sostenible y alejada del uso de recursos de origen fósil. 

La economía europea depende en gran medida de los recursos fósiles como fuentes de energía y de carbono, por lo que es vulnerable a la inseguridad y contracción del suministro y a la volatilidad del mercado. Para seguir siendo competitiva, la UE debe convertirse en una sociedad con bajas emisiones de carbono en la que las industrias que utilizan eficientemente los recursos, los bioproductos y la bioenergía contribuyen al crecimiento ecológico y a la competitividad. De hecho, forma parte de su propuesta contra el calentamiento global, fijando el fin de la utilización de combustibles fósiles para mediados de siglo. 




En particular, esto supone la utilización de fuentes de energía renovable como la energía solar, eólica, hidroeléctrica… pero también aquella proporcionada a partir de desechos agrícolas y forestales, residuos etc. e investigar sobre otros recursos renovables como las microalgas, muy eficientes en la fijación de CO2 y en la utilización de la energía solar para producir biomasa.

Chlorella sorokiana creciendo en un reactor de microalgas.
Fuente | Wikipedia


Junto con la demanda agroalimentaria que os mencioné al comienzo de este post, y que sería la actividad más relevante, otro grupo de actividades importantes que se incluyen en esta estrategia, ligadas al sector agroforestal, son las relacionadas con la obtención y transformación de la madera, el corcho, la resina, la producción de papel y otros productos industriales, así como la obtención de bioenergía y otros bioproductos, y los aprovechamientos y servicios ligados a los ecosistemas, que engloban desde actividades de recolección hasta turismo y ocio.

Y es que cuando pensamos en un bosque, estamos pensando en un domingo en el campo comiendo en familia o con los amigos y echando un día agradable hablando, jugando, recorriendo algún sendero o refrescándonos en alguna poza que forma parte del paisaje. Cada 21 de marzo, se conmemora el Día Internacional de los Bosques.


Parque Natural de la Sierra de Huétor, Granada. Imagen | bioamara©


Quizá no seamos conscientes de la importancia que tienen: 
  • Los bosques son una importantísima fuente de fijación de CO2, siendo el eucalipto una de las especies que más carbono secuestra, lo que ayuda a mitigar las repercusiones del cambio climático.


Dato medio de la fijación de CO2 anual por pie en toneladas. Fuente

  • Mejoran la calidad del suelo y reducen procesos erosivos.
  • Regulan el ciclo del agua.
  • Proporcionan protección y son hábitat de multitud de seres vivos.
Pero, además, para nosotros, suponen:
  • Una fuente de productos derivados y materias primas (frutos, compuestos de interés farmacológico, biomasa o madera de distintas especies forestales como pinos, eucaliptos, castaños, hayas, etc.)
  • Un espacio de recreo y turismo
  • Una protección acústica, puesto que nos hacen de barrera contra el exceso de sonido al que normalmente estamos expuestos
  • Una fuente de empleo muy importante

Por supuesto, todos los beneficios que (nos) puede aportar el bosque no existen sin una adecuada gestión forestal. Por ejemplo, ya sabemos que el riesgo de incendio forestal aumenta como consecuencia del abandono de los usos tradicionales de las tierras y de la reducción del pastoreo, que produce una elevada acumulación de combustible vegetal. En este sentido, tareas como la quema controlada y el pastoreo son actividades contempladas en un programa europeo de gestión sostenible del monte llamado Open2Preserve  y son fundamentales para la prevención de incendios forestales.

Pero vamos más allá. Podemos adquirir productos forestales como madera, papel o derivados, y para tener la certeza de que provienen de un bosque que ha sido gestionado de modo sostenible, existe la Certificación Forestal. Se deben cumplir una serie de requisitos, pero ese cumplimiento tendrá ventajas para los bosques y el mercado. 

Los dos principales sistemas de certificaciones internacionales son FSC (Forest Stewardship Council / Consejo de Administración Forestal) y PEFC (Programme for Endorsement of Forest Certification Schemes / Programa para el Reconocimiento de Esquemas de Certificación Forestal). 


En ambos casos, la Gestión Forestal Sostenible persigue la administración y uso de bosques y montes de manera que mantengan su biodiversidad, productividad, capacidad de regeneración y vitalidad. Asimismo, dicha gestión debe tener el potencial de cumplir, ahora y en el futuro, funciones ecológicas, económicas y sociales relevantes, a escala local, nacional y global, sin causar daño a otros ecosistemas (Conferencia Ministerial Helsinki, 1993)”.

Las certificaciones las realizan entidades independientes, no gubernamentales y sin ánimo de lucro y verifican que la gestión forestal cumple con los estándares ambientales, sociales y económicos, que se acuerdan de forma internacional por todos los sectores implicados. Finalmente, esa evaluación se reconoce mediante un sello.

Utilicemos lo que el bosque nos ofrece, sí, pero con responsabilidad y conciencia. Solo haciendo las cosas bien, lograremos obtener un beneficio dejando la mínima huella.

#CoñecementoParaTodos

Es un movimiento que nace por parte de un grupo personas con amplia base científica para tratar de aportar información sobre temas importantes que afectan al medio ambiente.

Referencias y más información:


lunes, 5 de noviembre de 2018

Mitos en el bosque: el eucalipto


La industria alimentaria, la cosmética o la salud, son temáticas que están plagadas de mitos que se han establecido en una parte profunda de nuestro subconsciente. Suele ocurrir con aquello que es cotidiano, nos afecta y, por tanto, nos preocupa. Continuamente se repiten argumentos como si fueran mantras e inexplicablemente perduran en el tiempo.

Sin embargo, se habla menos de la industria del papel, la madera, obtención de productos derivados (miel, esencias, fitoterapia) y ornamental, que comparten protagonista y tampoco se libra de ciertos mitos. Si hay un malo de la película en un bosque, es este. Hablamos del eucalipto.

Plantación de eucalipto | Wikipedia

Hoy me he propuesto aclarar algunos de ellos.

El eucalipto (Eucalyptus globullus) es una especie arbórea de la familia de las mirtáceas que procede de Australia y Tasmania. Fue introducido en España en el siglo XIX por Fray Rosendo Salvado según algunas fuentes, en un principio como árbol ornamental, pero se acabó extendiendo por toda Galicia, la cornisa cantábrica y parte de Andalucía para su aprovechamiento maderero, dado su rápido crecimiento y la facilidad de cultivo. Hoy en día, es un sector de gran importancia especialmente en el entorno rural, y concretamente en Galicia, que no solo contribuye a la riqueza del país, sino que genera 70.000 puestos de trabajo directos. 

Mitos

El eucalipto es un enemigo del suelo y termina agotándolo
No. La fertilidad del suelo es prácticamente la misma que si tuviéramos otro cultivo como pino o roble. A lo largo de 100 años de cultivo, no se han producido efectos de degradación ni se han agotado nutrientes. De hecho, se han replantado montes de eucalipto talado con manzanos, melocotoneros, pinares o viñas y se han obtenido cosechas idénticas o superiores a las de fincas colindantes donde no había eucalipto previamente.   

Favorece la erosión del suelo. 
Falso. Más bien lo contrario, ya que permite recuperar monte degradado y formar suelo, contribuyendo a su recuperación. Se ha usado como fijador de terrenos inestables, como dique de barranqueras o para desecar terrenos encharcados y pantanosos ya que tiene la particularidad de tolerar bien las escorrentías. 

Desplaza a otras especies vegetales nativas o autóctonas.
Falso. El eucalipto es una especie alóctona, que no es lo mismo que invasora, o al menos así lo recogió el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, puesto que no la incluye en su catálogo oficial de especies invasoras. Sin embargo, algunos documentos así lo afirman y se está presionando para incluirla. Se tiende a pensar que lo autóctono es bueno y lo alóctono, malo. Como cuando se dice que lo natural es bueno y lo artificial es malo. No. Si fuéramos coherentes con esa afirmación, el maíz, el tomate, la patata, los naranjos o el arroz, todos cultivos de gran importancia en España, tendrían que ser considerados especies alóctonas y, por tanto, perjudiciales porque desplazarían nuestras especies nativas. 

Es un monocultivo, así que es perjudicial.
Sí, es un monocultivo. ¿Y qué? Casi la mitad de la producción de aceite de oliva nacional está en Jaén. Si bien es cierto que en caso de enfermedades o plagas la dispersión sería rápida, también es verdad que el control es más fácil de realizar. Además, tiene la ventaja de alcanzar en poco tiempo una producción masiva, poder alcanzar un precio más competitivo y no requerir tanta mano de obra, lo cual es positivo en ambientes rurales donde escasea. 


Detalle de las hojas de Eucalyptus globullus | Imagen CC

Es el origen de los fuegos y la rápida propagación de los incendios en Galicia. 
Las especies pirófitas, entre las que se encuentra el eucalipto o el pino, son aquellas que han evolucionado con la ecología del fuego, es decir, soportan ambientes con gran incidencia de incendios. Esto no significa que ardan más fácilmente que otras. De hecho, el eucalipto es tan inflamable como la encina o el pino y menos que el tomillo. Tiene más facilidad para resistir incendios porque, aunque se queme su parte aérea, puede rebrotar desde la base. De esa forma, posee ventaja frente a otras especies que no están tan bien adaptadas.

Uno de los estudios científicos más importantes sobre la “selectividad” del fuego en función de la especie arbórea, indicó que el matorral mediterráneo, autóctono, podía favorecer más los fuegos que el denostado eucalipto

Los incendios no comienzan en los bosques, sino en pastizales o matorrales muy secos y, en cualquier caso, no se ha visto una relación directa entre la presencia de eucaliptos y la incidencia de incendios. De hecho, en los concellos donde hay más eucaliptos, no se dan más incendios. La clave no es la especie en sí, sino el contexto general de un espacio boscoso, su estructura, y si ha sido gestionado con eficacia (aquellos con planes integrales de mantenimiento son menos combustibles).


#CoñecementoParaTodos
Como he empezado diciendo en este post, hay muchos mitos establecidos sobre distintos temas que se dan por ciertos. La información en la actualidad es abundante, pero hay que saber seleccionarla. Para ello, #CoñecementoParaTodos nace promovido por un grupo de personas con base científica con el propósito de aportar información rigurosa al alcance de cualquiera.