martes, 28 de octubre de 2014

¡La Ciencia de Amara cumple 3 años!

Mi pequeño cumple años...

¡Cómo ha crecido! ¡Y cómo ha pasado el tiempo!
Hago balance de estos 3 años de La Ciencia de Amara y la verdad, solo puedo dar las gracias. 




Gracias a vosotros, lectores, que me habéis ayudado con vuestros comentarios, críticas y sugerencias, a seguir aprendiendo y que este blog siga creciendo día a día. 
Y gracias a los que han hecho posible que haya conocido gente maravillosa durante este tiempo (y la que aún me queda por conocer!) en encuentros como MurciaDivulga 2012, StAS Alicante 2012, Desgranando Ciencia 2013 y Naukas Bilbao 2014. Sé que suena a tópico, pero es cierto que lo mejor del 2.0 es la gente en el 1.0.


"Los blogs como medio emergente de divulgación" Murcia. Enero 2012


StAS Alicante. Mayo 2012


Presentación de la I Edición de Desgranando Ciencia. Granada. Diciembre 2013
Imagen de Manuel Caballero Cid.

Naukas Bilbao 2014. Imagen de @elRetroMirador


He visto los toros desde la barrera en algunos de estos encuentros y los he disfrutado al máximo como espectador o ponente. En otros, como Desgranado Ciencia, he toreado directamente y sé la dificultad que entraña la organización de estas citas científicas. Por este motivo, el mejor regalo que se le podía hacer a La Ciencia de Amara en un día como hoy es este:


¡Hemos alcanzado el 100% del objetivo!
Ahora ya sí: BIENVENIDOS A DESGRANANDO CIENCIA

Sin el apoyo de la gente que cree en la ciencia y en la divulgación, esto no se hubiera conseguido. Tenemos una cita en Granada ;-)
Para el que no sepa qué es Desgranando Ciencia, estad atentos que próximamente os lo contaré con todo lujo de detalles. 

Nunca he hecho un balance del blog desde que se abrió, así que hoy aprovecho la oportunidad y os cotilleo algún dato:
  • El público que lee este blog lo hace preferentemente desde España, seguido de Estados Unidos, México y Colombia. ¡Bienvenidos! 
  • Las 3 entradas más leídas son por este orden:
  1. Arroz dorado. En este post se describe lo que es el arroz dorado, su función y las trabas ideológicas que se encuentra en el camino hacia su consumo, a pesar de ser un alimento cuya patente es libre y con fines humanitarios. 
  2. Buscando la rosa azul. Confieso que siento cierta debilidad por este post. Combina bioquímica, leyendas,  biotecnología y poesía.
  3. Eternamente joven o biológicamente inmortal. La extraordinaria capacidad del único ser vivo descrito que es capaz de volver a ser joven tras haber alcanzado la madurez. Y así, indefinidamente. 

  • El número de visitas ha evolucionado desde unas 400/mes, allá por los comienzos, a un pico de 17.000 visitas puntual, pero la media se mantiene en unas 7.000-8.000 actuales. ¡Para mí esto era impensable!


Muchísimas gracias a todos los que apoyáis este blog de divulgación, de verdad. Espero que podamos seguir creciendo. 


viernes, 24 de octubre de 2014

"El temor en los tiempos del Ébola" por Guillermo Quindós

A estas alturas se ha hablado bastante sobre el ébola y las últimas noticias, afortunadamente son positivas. Pero en algunas ocasiones no se ha informado como se debería haber hecho, y en otras, ciertos descerebrados saturan los cables de internet con absolutas barbaridades que pasan de boca en boca suponiendo un peligro, como ya informó acertadamente Materia en El País con su artículo "Los charlatanes del ébola". 

Después de leer bastante sobre el tema, selecciono este artículo de Andrés Rodríguez que me pareció muy bueno. Puso sentido común y calma en un momento en el que la confusión, el miedo y la desinformación se estaban apoderando de muchos. Y por otro lado, quiero destacar una doble columna de opinión: La decisión de repatriar a los enfermos de ébola a sus países de origen ha sido cuestionada tras los contagios a sanitarios. En este artículo, el catedrático Juan Ignacio Pérez Iglesias a.k.a. @Uhandrea, explica por qué le parece que fue la mejor decisión, y en este otro, Antonio Martínez Ron, a.k.a. @aberron, explica por qué le parece una equivocación. ¡Imperdible!





Dr. Guillermo Quindós. Fuente

GUILLERMO QUINDÓS es Catedrático de Microbiología en la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad del País Vasco-Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU) en Bilbao. Ha dedicado más de 25 años a la Microbiología y Micología médicas y al estudio de los hongos patógenos, con un interés específico en Candida y las candidiasis humanas. Es Presidente de la Asociación Española de Micología desde 2008 y Director ejecutivo de la Revista Iberoamericana de Micología desde 1993. Es autor o coautor de alrededor de 200 artículos originales, revisiones, capítulos de libros y libros en las áreas de Microbiología y Micología médicas y Enfermedades Infecciosas.

Se le puede encontrar en twitter como @ErnestoQA, y en su blog Mikrobios.





El pasado 15 de octubre, en el Auditorio de Alhóndiga Bilbao, Guillermo Quindós ofreció una conferencia muy recomendable bajo el título "El temor en los tiempos del Ébola" dentro del ciclo de divulgación científica de Zientziateka (Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU y Alhóndiga Bilbao). Un lleno absoluto. 
Gracias a Iñako y a la UPV/EHU por organizar eventos como este. Son muy necesarios.





Aquí os la dejo:




Si no tenéis tiempo de verla, podéis escuchar la entrevista previa a la conferencia que ofreció en Radio Euskadi, en el programa "La mecánica del caracol" y el artículo publicado en el diario deia





Como consejo, si me lo permitís, filtrad siempre la información. Comprobad la fuente. Información hay, de todo. Solo hay que aprender a buscarla. 


jueves, 16 de octubre de 2014

Día Mundial de la Alimentación 2014

Desde 1981, cada 16 de octubre se viene celebrando el Día Mundial de la Alimentación. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura marca este día para tal fin, el mismo día que se fundó la organización en 1945. 




El tema del Día Mundial de la Alimentación de 2014, “Alimentar al mundo, cuidar el planeta”, se ha elegido para promover la sensibilización sobre la agricultura familiar y los pequeños agricultores. Centra la atención mundial en el importante papel de la agricultura familiar en la erradicación del hambre y la pobreza, la consecución de la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición, la mejora de los medios de vida, la ordenación de los recursos naturales, la protección del medio ambiente y el logro del desarrollo sostenible, en particular en las zonas rurales. 

Quizá esta infografía realizada por FAO os ayude a comprender la situación. 

Fuente: FAO. Para ampliar haz click aquí


Efectivamente, las plantas proveen todos los alimentos que consume la humanidad, ya sea de forma directa o indirecta. Y como a algunos sé que os gusta, os doy datos. Nos enfrentamos al reto de tener que aumentar la producción agrícola de aquí a 2050 un 70% sin poder disponer de más superficie cultivable (incluso cada vez será menos, por el crecimiento de las ciudades o por el cambio climático), y con menos agua y unas condiciones ambientales impredecibles y adversas en muchos casos. En todo el mundo, la relación de tierra cultivable por población está disminuyendo continuamente. Entre 1960 y 2000 cayó un 40% (y en África, un 50%).

De ahí surge la necesidad de aumentar la producción haciendo uso de recursos cada vez menos disponibles. Mejorando el uso del agua o minimizando las labores en las prácticas agrícolas (menos consumo de combustibles y emisiones de CO2), se podría contribuir al desarrollo de una agricultura sostenible. Por ejemplo, el agua. A día de hoy, el riego de los cultivos representa el 70% del consumo total de agua dulce del mundo, una cifra que en países en vías de desarrollo supera incluso el 95% del total. ¡Es una barbaridad! Su uso se ha triplicado en las últimas cinco décadas, -se emplean casi 3.000 litros de agua por persona para producir la ingesta diaria de alimentos- así que una buena opción, sería desarrollar cultivos tolerantes a la sequía. Ojo, que haberlos, haylos. Otro día si estáis interesados, os contaré los que hay en desarrollo y seguirá habiendo. Ahora, lo que hace falta es que empiecen a rodar las semillas existentes.





"Alimentar al mundo, cuidar el planeta"... Detrás de la búsqueda de esa agricultura sostenible pueden estar los pequeños agricultores, pero sobre todo, los científicos que trabajan con plantas desde una ciencia básica de botánica, fisiología vegetal, explotación de recursos disponibles hasta ciencia más aplicada como el desarrollo de plantas tolerantes a condiciones adversas (sequía, salinidad, calor...).

Un eslogan tan utópico solo puede ser posible desde una aplicación científica, seamos realistas. 

Por casualidad, César Tomé, a.k.a. @Edocet, (gracias César), me ha hecho llegar hoy un artículo de opinión publicado en The Scientist, que no hace más que corroborar mis peores sospechas: 

El mundo necesita más científicos de plantas. 

El artículo lo ha escrito Alan M. Jones, un profesor distinguido de la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill. Jones comienza recordando los fallos del sistema de investigación en biomedicina de Estados Unidos, pero en un momento dado, y haciendo las siempre odiosas pero a veces necesarias comparativas, llega a estos datos que me han resultado bastante sorprendentes:

La tasa insostenible de los doctorados otorgados por año en las ciencias biomédicas no es extrapolable a la tasa de doctores en otras ciencias de la vida, especialmente las ciencias agrarias. La gráfica que tenéis a la izquierda, representa los doctorados en Estados Unidos desde 1982 a 2012. El número total de doctores en ciencias de la vida está en azul. La mayoría de esos doctorados son en ciencias biológicas, biomédicas y relacionadas con la salud (representadas en rojo). Sin embargo, como veis, la línea verde prácticamente inalterable durante el mismo período, corresponde al número de doctorados en ciencias agrarias o naturales. 
El propio profesor Jones, llega a la conclusión en su artículo de que La Tierra debe ser compatible con otros mil millones de seres humanos en la próxima década, y debe hacerlo con menos tierra arable y en un clima impredecible. Lo que significa que debemos encontrar nuevas formas de producir cultivos con mayores rendimientos y con nuevas características -una hazaña que requerirán el trabajo de doctores formados en agricultura y en ciencias de plantas-. Pero en este momento -dice- no estamos produciendo científicos de plantas suficientes para sacarnos de este dilema malthusiano. 

Pues así es. Una encuesta realizada por la Coalición de Estados Unidos por la Agricultura Sostenible a empresas de biotenología agrícola para determinar las necesidades de contratación de nuevos doctores en estas disciplinas arrojó lo siguiente: en 2015 se necesitarán 1.000 nuevos empleados en la media docena de empresas de biotecnología vegetal más grandes en los EE.UU. Solamente teniendo en cuenta Bayer, Crop Science, Dow Agro Sciences, Dupont Pioneer Hybrid, Dupont Crop Protection, Monsanto, y Syngenta, y casi la mitad de estas nuevas contrataciones previstas serán para doctores. 

En esta gráfica, se ve que la tendencia durante los últimos años ha sido un crecimiento bestial! exponencial de los doctorados en disciplinas biomédicas. en rojo. Dentro de estas han considerado bioinformática, ciencias biomédicas, biométrica, bioestadística, biología del cáncer, biología computacional, biología del desarrollo/embriología, neurociencias y neurobiología, biología estructural y virología. Las disciplinas de biología básica de plantas, en verde, comprende biología vegetal/botánica, genética de plantas, fitopatología y fisiología vegetal. Las disciplinas de ciencias agrícolas, en azul, son cultivo agrícola y hortícola, economía agrícola, ingeniería agrícola, agrónomos, ingenieros de montes, fitopatología aplicada, microbiología y química del suelo, ciencias del suelo, entomología, genética de plantas aplicada y fisiología vegetal aplicada. 


Está  claro que hay que invertir en investigación en plantas. Esta misma semana, el profesor Peter Beyer, creador del arroz dorado junto con Ingo Potrikus fue nombrado Académico Correspondiente por la Real Academia de Ingeniería en un acto donde, además de la imposición de la medalla, impartió una conferencia magistral titulada ‘Mejora genética de plantas para la mejora nutricional’. Durante su conferencia, quiso recordar la figura de Norman Borlaug, una de las personas que más vidas ha salvado en la historia de la humanidad gracias a la Revolución Verde en la que las variedades de alto rendimiento y la mejora de las prácticas agrarias lograron incrementar la producción agraria. Dijo que aquella revolución estaba basada en incrementar la cantidad pero no orientada a mejorar la calidad, y que ahora es el momento en el que el mundo demanda no sólo otro incremento de cantidad sino también de calidad. Para ello, él apuesta por la biofortificación de alimentos. No como opción, sino como necesidad.  El mundo necesita una nueva Revolución Verde, en este caso de la mano de la mejora genética. 

Y estoy completamente de acuerdo. 

Somos minoría tal vez los que trabajamos en Ciencias Agrarias. Los que obtenemos resultados que posiblemente se guarden muchos años en un cajón o vendamos a empresas americanas. Estoy segura de que somos muchos los que nos preocupamos porque el día de mañana, las generaciones venideras tengan algo más que comer que unas algas, insectos, medusas o unos complejos vitamínicos que suplan todas las carencias nutricionales... pero pocos, los que tenemos la oportunidad (y el deber) de desarrollar cultivos sostenibles. 
Y aún menos, los que desgraciadamente allanan el camino legal para que algún día, algo de todo esto sea posible. 

Sin Ciencia no hay futuro. Pero es que además, sin Ciencia en la agricultura, no habrá alimentación.


Fuentes:


PD: Me quedé a cuadros cuando me enteré que el Prof. Beyer se está interesando en un nuevo tema de investigación basada en... ¡la comunicación entre plantas! Os suena? ;-)


viernes, 12 de septiembre de 2014

El trigo apto para celíacos sigue su curso: Fase ensayo clínico

Hace un tiempo, Proceedings of the National Academy of Sciences, publicaba un avance que podría revolucionar la alimentación (y el bolsillo) de las familias con algún miembro intolerante al gluten. La  importancia y la posibilidad de que finalmente se pudiera adquirir un producto derivado de un trigo modificado, hizo que muchos medios de comunicación se hicieran eco de la noticia. Los investigadores anunciaron que habían conseguido variedades capaces de producir “una reacción hasta un 95% menos tóxica que el trigo natural” en los celíacos, según sus estudios en laboratorio. Francisco Barro, líder de la investigación, llevaba desde 2004 investigando variedades modificadas de trigo sin gluten.

Trigo convencional vs trigo modificado. ¿Cuál es cuál? Fuente: CSIC

Francisco Barro, líder de la investigación. Fuente: UCO

A pesar de los recortes y de la mala situación económica que atraviesa la ciencia en España, este trigo apto para celíacos, vio la luz en Andalucía, concretamente en el Instituto de Agricultura Sostenible de Córdoba, (IAS-CSIC). 

La enfermedad celíaca (EC) es un intolerancia permanente al gluten del trigo, cebada, centeno y probablemente avena que se presenta en individuos genéticamente predispuestos, caracterizada por una reacción inflamatoria, de base inmune, en la mucosa del intestino delgado que dificulta la absorción de macro y micronutrientes. Las personas celíacas están obligadas a seguir un régimen estricto, exento de gluten durante toda la vida. Cuando los celíacos consumen gluten, las defensas de su organismo reaccionan y dañan las vellosidades de su intestino. Como resultado, se producen diarreas, vómitos y una pérdida de peso inexplicable hasta que se da con la causa. Y no siempre es así, ya que se estima, según la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE) que hay aproximadamente un 75% de pacientes sin diagnosticar. Su única alternativa hoy es comer alimentos sin gluten, más caros. Según el informe de precios sobre productos sin gluten 2013, una familia con un celíaco en su seno tiene un gasto superior a 1.616,13 € en la cesta de la compra anual. En concreto, según un informe publicado por la Asociación de Celíacos de Madrid (ACM), un kilogramo de harina de trigo cuesta 0,4 euros, mientras que la misma cantidad de harina sin gluten (de maíz o arroz) se puede adquirir por 12,4 euros. Un kilogramo de pan de molde sin gluten, otro alimento considerado básico, le cuesta a un celiaco 17,3€. Asimismo, unas magdalenas sin gluten cuestan un 636,41% más que para un consumidor sin la intolerancia, y así sucesivamente con decenas de productos.



Sin gluten
Para que un alimento sea considerado exento de gluten según la Comisión del Codex Alimentarius (creada por la Organización Mundial de la Salud), debe contener un máximo de 20 miligramos por cada kilo del producto (mg/kg). Esta cantidad incluye tanto la fracción de gluten tóxica como la inocua. Las harinas desarrolladas por el IAS, “contienen unos valores aproximados de entre 40 mg/kg y 50 mg/kg, aunque esta cantidad disminuye en el producto alimenticio final”, según Barro. Sólo una minoría de los enfermos celíacos lo son de forma estricta, lo que significa que no pueden ingerir más de 10 mg/kg de gluten. La gran mayoría de los afectados “puede consumir hasta 100 mg/kg, por lo que estas harinas podrían ser consumidas por ellos”.

Si estáis pensando que este trigo es transgénico, no es así. Es un trigo modificado genéticamente (la modificación genética no necesariamente lleva implícita que sea transgénico, al revés, sí) en el que la biotecnología ha obrado silenciando genes (haciendo que no den su producto) cuyas proteínas -las gliadinas- son las responsables de la toxicidad al gluten de ciertas personas. En las últimas décadas se ha intentado hacer esto mismo mediante cruzamiento de plantas, lo que se considera selección natural artificial y cuenta con más simpatía que la modificación genética. Sin embargo, no ha habido éxito porque el número de genes implicados es tan grande que no hay forma de silenciarlos simultáneamente. Sería como poner una fila de 100 velas y que una misma persona tratara de apagarlas todas a la vez. 

El resultado es un trigo con menor número de estas proteínas, pero sus propiedades nutritivas (y también su textura, aroma y sabor) son similares a las del trigo común. El trigo modificado compensa el déficit de gliadinas aumentando su contenido en otras proteínas presentes en el grano, no relacionadas con la intolerancia al gluten y, ricas en lisina, una aminoácido esencial que al no formarlo, debemos incluirlo en la alimentación. 

En Mayo de 2013, Barro solicitó a la Comisión Nacional de Bioseguridad un permiso para cultivar por primera vez este trigo al aire libre. Su objetivo era cosechar media tonelada de grano para elaborar galletas que servirían para llevar a cabo un ensayo clínico con celíacos. El pasado mes de junio se recolectó la cosecha y se obtuvo cerca de una tonelada de trigo, ¡el doble de lo que esperaban!

Ese ensayo clínico ha llegado, algo más de un año después. 


Virgen de las Nieves y Reina Sofía, hospitales andaluces
donde se llevará a cabo el ensayo clínico
El Hospital Virgen de las Nieves de Granada va a ser testigo del ensayo clínico del primer pan de trigo sin gluten. Comenzará seguramente a principios de 2015 y se llevará a cabo con un grupo de 40-90 celíacos, repartidos entre el Hospital Reina Sofía de Córdoba y el Virgen de las Nieves de Granada. Además, en Granada también va a colaborar la unidad de Nutrición de hospital, el Instituto Universitario de Nutrición y Tecnología de los Alimentos José Mataix y la Asociación de Celíacos.

Según Francisco Barro, habrá una primera «prueba de provocación» de tres días de duración, en la que se administrará a los voluntarios porciones de pan elaborado con el trigo creado por el IAS y se les realizarán distintos controles. Después se realizará un test más largo, de tres meses, en el que probablemente los pacientes podrán consumir el pan en sus propias casas. Al final, los pacientes serán sometidos a una biopsia para certificar que el consumo de este nuevo pan no ha producido ninguna alteración intestinal.

¿Y qué pasará con este trigo en un futuro si todo va bien?

Pues, recordemos, que la UE en un alarde de coherencia ¿¿??, solo deja cultivar dos variedades transgénicas (patata Amflora y maíz MON810) pero permite la importación de 45 cultivos modificados genéticamente para alimentación humana o animal. Más de la mitad son variedades de maíz y otros son soja, colza, o remolacha. Este caso no será distinto. De hecho, hay empresas americanas que se interesaron en su momento por explotar la patente y si todo va bien según lo previsto, nos veremos en un futuro importando la harina o los productos derivados, que hicimos nosotros. Y bastante más caro. 

El problema es que llegue importado y, además, clasificado como medicamento y no como alimento. En ese sentido, Francisco Barro lamenta las dificultades que la Unión Europea impone a los productos transgénicos en virtud de argumentos «irracionales». «Son incluso más seguros, porque están sometidos a más controles»

A ver en qué queda la cosa...


Fuentes: