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martes, 18 de mayo de 2021

Día Internacional de la Fascinación por las Plantas 2021

Hoy es 18 de mayo. Y dirás ¿Y qué? Pues hoy les toca -oficialmente- a las plantas. 

Los que trabajamos con ellas vivimos esta celebración a diario porque a pesar de existir desde hace millones de años y que no hemos dejado de profundizar en su estudio, sus mecanismos para responder ante estímulos o adaptarse a condiciones cambiantes y severas nos siguen fascinando. Tal vez por eso cuanto más las conocemos, más nos sorprenden. 



También quien no trabaja con ellas es capaz de abrir los ojos más de lo normal cuando descubre alguna curiosidad. Pero no están ahí para hacernos la vida más colorida (que también). En realidad, las plantas son más importantes de lo que pensamos. Como seres heterótrofos que somos (y por tanto, no podemos crear nuestro propio alimento) debemos alimentarnos de otros seres vivos, incluidas las plantas. Tanto es así, que deben ser la base de nuestra alimentación, que, para que sea saludable, se debe fundamentar principalmente en la ingesta de verduras / hortalizas / legumbres y frutas. Para los que optan por la alimentación vegana son, por otro lado, su única fuente de alimentación.  Pero es que además, en los ecosistemas juegan un papel clave como productores de oxígeno, fijadores de nitrógeno atmosférico, estabilizadores del suelo, reguladores del clima, dan cobijo y alimento a otros animales, etc. 

De ellas obtenemos no solo alimento (la mitad de los alimentos que consume la humanidad proceden solo de tres especies: trigo, arroz y maíz), sino medicinas (más del 40% tienen un origen vegetal), combustibles, madera, celulosa, tejidos (algodón, lino), colorantes, especias y un largo etcétera. 

Sirva este día para revindicar su importancia en nuestra vida, ya que sin ellas no sería posible. El Dí­a de la Fascinación por las Plantas, bajo la coordinación de la Sociedad Europea de Ciencia Vegetal (European Plant Science Organisation (EPSO), cubre todos los aspectos del mundo de las plantas, como la investigación básica, la agricultura, la horticultura, la jardinerí­a, la nutrición, la conservación del medio ambiente y la silvicultura. Asimismo, la iniciativa persigue concienciar sobre la mejora de plantas, su defensa frente a los estreses, la producción de alimentos, el cambio climático, nuevas sustancias obtenidas de plantas, la biodiversidad vegetal, la sostenibilidad, los productos renovables, y la educación en el mundo de las plantas o las experiencias artí­sticas.

Durante este jornada, se celebran miles de eventos en todo el mundo. Aunque con la actual situación de pandemia covid-19 la organización de actividades presenciales se ha visto afectada, quiero contribuir humildemente con un vídeo donde os cuento alguna curiosidad sobre la fresa. 






Ya sea para decorar, para regalar o mejor, para comer, pon una planta en tu vida 😉

jueves, 29 de octubre de 2020

"Eso no estaba en mi libro de Botánica"

Este es un post especial para mí.  

Si alguien ha pasado por aquí estos meses se habrá dado cuenta de que el blog estaba parado. Las obligaciones laborales me han impedido escribir todo lo que hubiera querido (la carpeta de posts pendientes cada vez pesa más, pero la iremos aligerando 😉). He seguido online y de forma activa en RRSS y en algún otro medio de forma esporádica, pero es cierto que que este humilde blog ha estado de vacaciones y que han sido demasiado largas. Así que voy a hacer propósito de cambiar esa situación y esperar que el tiempo se alíe con las musas.  

Precisamente ayer se cumplieron 9 años desde que escribí la primera entrada en La Ciencia de Amara y lo quiero celebrar. Y además, ¡este es el post número 100! Durante este tiempo me propusieron escribir un libro y no se me ocurre mejor forma de retomar la actividad bloguera que presentarte a mi vástago con mucha ilusión. 

Se titula "Eso no estaba en mi libro de Botánica" y es de la Editorial Guadalmazán, el sello de Divulgación Científica de Almuzara. La portada, de la que estoy absolutamente enamorada, es obra de mi editor @esantoniocuesta que ha sabido reflejar a la perfección algunos aspectos de los que trato en este libro. ¡No me digas que no es una preciosidad! 😍




¿QUÉ VAS A ENCONTRAR? 

Lo primero que vas a ver es una prolongación de la @bioamara que conoces. En cada capítulo, en cada cosa que te cuento, me vas a reconocer, así que, si te caigo bien, ¡genial entonces! porque verás la @bioamara que cuenta cosas y que disfruta contándolas. Es un libro escrito con rigor, pero sobre todo, con pasión, dirigido a ti que ya conoces el mundo de las plantas, o a ti que aunque no sabes ni cómo se llama la maceta de tu salón, sientes curiosidad. 

¿Botánica te suena a nombres científicos y palabras raras? No. No te asustes 😜 Encontrarás nombres científicos pero es porque me gusta llamar a las cosas por su nombre. Hasta verás al final del libro unas ilustraciones que he hecho a lápiz para representar la anatomía de la flor, el fruto y la semilla... un poquito más de mí. 

¿Plantas? Sí. Muchas. Vamos a hacer un recorrido por la historia para conocer cómo han influido en nuestra cultura, cómo se alimentan, cómo viven, cómo se relacionan y qué mecanismos tienen para defenderse o adaptarse al entorno concluyendo con la reproducción y el origen de una nueva planta. 

Las plantas son seres vivos que existieron mucho antes que nosotros y, que a pesar de vivir en un medio con condiciones ambientales hostiles en determinados momentos y no tener "inteligencia" (¿o sí?) ni poderse mover, han sabido evolucionar hasta nuestros días. 

Encontrarás cosas que posiblemente ya conoces pero también te aseguro que aprenderás y te sorprenderás. 


¿DÓNDE CONSEGUIRLO?

  • En tu librería de confianza
  • En Amazon, disponible en formato tapa blanda o formato kindle, aquí 
  • En la propia web de la editorial Guadalmazán, pinchando aquí
  • En grandes superficies como El Corte Inglés, FNAC, La casa del libro, etc. 

Si me estás leyendo desde fuera de España, también estará disponible en EEUU, México, Chile, Colombia, Costa Rica y Perú, pero dale tiempo a que llegue, que va nadando. 😅


ASÍ QUE...

Si cae en tus manos y lo lees, hazme saber si te ha gustado o será pasto de la chimenea que te calentará en el invierno que se avecina 😔

Espero de corazón que te guste y que te despierte la admiración por las plantas como para que la próxima vez que mires una flor, un brote germinando o un árbol sepas lo que esconde detrás de su forma, sus colores o bajo el suelo. 

Su mundo es verdaderamente fascinante. Si quieres que te sorprenda, dame una vez más la oportunidad de que te lo cuente.  

¡Feliz lectura!


PRESENTACIÓN EN EL RJB

El 23 de abril, Día del Libro, tuve el honor de presentarlo en la Biblioteca del Real Jardín Botánico de Madrid. Puedes ver el vídeo de la presentación aquí o en el enlace directo de Youtube. 
A ver si te gusta!


lunes, 18 de febrero de 2019

BvCOLD1: La acuaporina que surgió del frío

El post de hoy es divulgación, como siempre, pero de la que más me gusta contar. La Ciencia que yo hago. A fin de cuentas, soy investigadora y realmente una de las cosas que más satisfacción nos da es publicar papers. Hoy voy a contaros la historia del último que he publicado y de cómo cuando buscas genes, no sabes qué puedes encontrarte.

La historia surge de un proyecto que consistía en identificar genes de remolacha (Beta vulgaris) capaces de dar tolerancia a frío.

Remolacha (Beta vulgaris). Imagen | dianazh/iStock

Buscar genes de plantas tiene su complicación. Veréis, las plantas tardan en crecer, unas más que otras, y tienen un genoma muy grande, del cual solo una mínima parte es codificante. Ahora tenemos herramientas para trabajar directamente en el genoma de las plantas, sobre todo en plantas modelo como Arabidopsis thaliana, aunque estas herramientas para una planta de cultivo como remolacha, siguen siendo muy escasas. La remolacha no es un cereal básico de los que la alimentación de millones de personas dependa de él como puede pasar con el maíz, el arroz o el trigo. En principio, puede parecer un cultivo sin mucho interés más allá de la obtención de azúcar. Sin embargo, además del azúcar y de su uso gastronómico y alimentario (en ensaladas o como colorante E-162 rojo remolacha), se utiliza para la producción de bioetanol y tiene mucha utilidad para dar de comer al ganado. También tiene hojas que se comen, aunque las solemos llamar acelgas y son la parte aérea de una variedad concreta llamada cicla (Beta vulgaris var. cicla).

Acelgas, hoja comestible de la variedad cicla de B.vulgaris

En nuestro caso, elegimos la remolacha porque es una planta de domesticación muy reciente, junto con su prima la espinaca, y sobre todo, porque de todas las plantas de cultivo, es de las más resistentes a la salinidad, que es uno de nuestros temas de trabajo.

Lo que se suele hacer para poder identificar genes es poner a la planta en unas condiciones ambientales muy exigentes, con lo que los genes implicados en la defensa a esas condiciones empezarán a activarse. Aislamos el ARN mensajero que transmite la secuencia de estos genes para que se traduzcan en proteínas, y utilizamos una enzima llamada retrotranscriptasa para hacer una copia en ADN de estos genes. Esta copia de ADN ya es estable, y se puede insertar en una estructura llamada plásmido que permite replicarlas y, lo más interesante, hacer que este gen funcione en otro organismo más simple como puede ser la levadura.

Cultivo in vitro de levadura.
Imagen Flickr | Connor Lawless
¿Qué ventajas tiene esto? La levadura se reproduce en 90 minutos, a diferencia de la remolacha que tarda dos años en florecer, ocupa muy poco espacio, apenas unas pocas micras y es bastante fácil de manipular. Podemos insertar esta colección de genes de remolacha en levadura, y cada célula individual dará lugar a una colonia que portará un único gen de remolacha. Si a esas células de levadura, que llevan un gen de remolacha, las ponemos a crecer en unas condiciones muy estrictas, como por ejemplo, a 10 ºC cuando la temperatura de crecimiento normal es de 28 ºC, lo más normal es que la mayoría se mueran, pero si alguno de los genes funciona en levadura, y está implicado en la tolerancia a esas condiciones extremas, veremos que en la placa de Petri, aparece una colonia que es capaz de crecer. Luego, es muy fácil identificar qué gen de remolacha es responsable de esa tolerancia a frío.

Gracias a esta estrategia identificamos BvCOLD1. Lo llamamos así por la especie de la que lo obtuvimos, Beta vulgaris y la característica por la que había sido identificado (tolerancia a frío). 

BvCOLD1 desde el principio resultó ser un gen raro. Codificaba una acuaporina, eso estaba claro,  pero era una acuaporina rara. Las acuaporinas son unas proteínas de membrana presentes en todos los organismos que fueron identificadas por su capacidad de transportar agua. Luego se descubrió que podían transportar otro tipo de moléculas, generalmente pequeñas, como amonio, glicerol, urea o gases entre otras. 

Que una acuaporina diera tolerancia a frío no es algo extraño, puesto que cuando hay frío se pierde la fluidez de las membranas celulares, y el tráfico a través de ella se detiene. Hay muchos ejemplos que señalan que aumentar la expresión de los genes que codifican acuaporinas, mejora la tolerancia a frío. Incluso yo misma he publicado varios artículos donde se muestra cómo afecta la sequía, la salinidad o el frío a la expresión de estos genes (aquí os dejo algunos por si os interesa paper1, paper2, review1, review2). La cuestión es que BvCOLD1 no apareció en el genoma de la planta modelo Arabidopsis thaliana, ni en el de otras muchas plantas. Solo apareció en plantas pertenecientes a las Chenopodioideae, una subfamilia de las Amaranthaceae. Las plantas de esta familia tienen en común que son capaces de crecer en condiciones ambientales extremas, como la salicornia que crece junto al mar, o la quinoa, que crece en los peores suelos. Otra rareza es que por secuencia, era similar a las acuaporinas que se localizan únicamente en la vacuola, pero cuando la poníamos al microscopio solo la pudimos ver en el retículo endoplásmico. ¡WTF!


Composición de diferentes planos de imágenes donde se observa la localización de
BvCOLD1-GFP (verde) en el retículo endoplasmático y envoltura nuclear.
Los cloroplastos se visualizan en rojo por la fluorescencia de la clorofila.
Realizado en Nicotiana benthamiana

Como muchas acuaporinas tienen capacidad para transportar diferentes moléculas, investigamos qué podía transportar la nuestra y descubrimos que transportaba glicerol, y ¡oh sorpresa! también ácido bórico. Además de ser un resultado inesperado, nos dio un subidón. Os cuento. El ácido bórico es un nutriente esencial para la remolacha, y tratar de cultivarla en un suelo pobre en boro provoca enfermedades como "el mal del corazón", que se produce cuando no se pueden formar las paredes celulares correctamente y la planta se vacía por dentro (esto no es romántico, es triste, sobre todo para el agricultor). Además, al investigar cómo se expresa este gen en remolacha pudimos detectarlo en todos los órganos que evaluamos, indicando que es un gen importante a nivel de toda la planta. Por lo tanto, parecía que habíamos descubierto una proteína que no solo era importante para que la remolacha tolerara el frío, sino también que estaba implicada en el transporte de un nutriente esencial. Pero claro, solo teníamos resultados en levadura.

Mal del corazón en remolacha, enfermedad
causada por la deficiencia de boro. Imagen

Había que pegar el salto a planta y para algo sirven las plantas transgénicas, además de inspirar a algunos grupos ecologistas. Como ya os he mencionado, trabajar con remolacha es complicado, pero tenemos a la planta modelo Arabidopsis thaliana, que es pequeñita y crece rápido (3 meses), así que hicimos plantas transgénicas a las que les pusimos el gen de BvCOLD1, y así pudimos confirmar que nuestras plantas transgénicas germinan mejor en baja temperatura que las otras, y sobre todo, que si las pones en un medio con poco boro, crecen mejor que los controles.


Efecto del frío y la concentración de boro sobre la germinación de arabidopsis en plantas no transgénicas (control) y plantas transgénicas transformadas con BvCOLD1. Porcel et al. (2018)

Eso significa que tenemos una proteína que puede servir para hacer variedades de remolacha que precisen menos boro, y eso quiere decir menos fertilizantes, menos laboreo, menos tractores, menos gasoil… ¿veis la aplicación? ¿entendéis ahora por qué me gusta investigar en ciencias agrarias tratando de mejorar cultivos? 

La investigación fue publicada hace poco en la revista Plant, Cell and Environment (una de las mejores revistas de nuestro área, ocupando la posición 13 de 222 y con más de 5.4 de factor de impacto, que eso en plantas es bastante!). Os confieso que es una de las que más esfuerzo y tiempo ha costado por la situación que se ha dado, ya que se hizo entre dos ciudades y a distancia, con lo que eso supone, pero sin duda, de la que más orgullosa me siento. Yo fui la primera autora por hacer todo el trabajo en remolacha y las plantas transgénicas de arabidopsis y el que dirigió el trabajo e identificó (hace mucho tiempo) el gen fue otro nauker que habla mucho de plantas transgénicas.

Nauker, del que un día recibí este regalo... lo conseguimos ;-)




Podéis encontrar la información sobre el estudio y todas las figuras accediendo directamente a:


Este post fue publicado originalmente en Naukas.

lunes, 28 de agosto de 2017

De hongos, enfermedades y vinos gourmets. La creación del Tokaji

Ante una situación de estrés, la adrenalina se dispara incrementando la frecuencia cardíaca, la presión sanguínea y preparando al organismo para estar atento y movilizar grandes cantidades de energía por si hay que luchar o huir. Sin embargo, en las plantas, esta respuesta no es posible. Y esto no quiere decir que las plantas no se estresen. ¡Qué va!

Las plantas, debido a su naturaleza inmóvil, tienen que aprovechar los recursos disponibles y hacer frente a todas las situaciones desfavorables que puedan tener durante su ciclo de vida sin moverse del sitio. Algunas especies están adaptadas a situaciones que serían tremendamente desfavorables para otras plantas. Son capaces de vivir a temperaturas extremas por debajo de -35 ºC (hay flora en la Antártida) o por encima de los 55 ºC, en suelos muy salinos (zonas costeras y estuarios) o en hábitats de sequía extrema (también hay plantas en el desierto). Esto se debe a que a lo largo de la evolución, han desarrollado múltiples adaptaciones que les permiten vivir bajo un clima que se caracteriza por su extrema severidad. Estas plantas no están estresadas. Pero aquellas que viven en unas condiciones óptimas y que durante un período determinado han de hacer frente a un cambio que afecta a su crecimiento y desarrollo, sí sufren un estrés. Como nosotros. Aunque a veces no se note a simple vista, reaccionan ante estas situaciones de diversas formas y esto les ha permitido ir evolucionando hasta nuestros días.


Algunos de los estreses más importantes que afectan a las plantas. Fuente @bioamara


La sequía, los suelos salinos, o las bajas temperaturas son los estreses ambientales o abióticos más frecuentes. Pero además, las plantas están sujetas al ataque de patógenos y herbívoros, también llamado estrés biótico, que puede destruir en poco tiempo un cultivo y acabar con la producción, con consecuencias económicas importantes. Ante una situación de estrés, las plantas tienen mecanismos que ponen en marcha desde el primer momento en el que empiezan a notarlo. Sí. Lo notan. La planta desencadena una serie de reacciones y procesos que se encargan de originar cambios fisiológicos, acumular moléculas, producir otras de defensa, expresar genes que participan en esta protección frente al estrés, etc. En esto, como en nosotros, las hormonas tienen un papel fundamental. El éxito de esta respuesta es muy variable porque depende de muchos factores. Por un lado, el tipo de estrés (contenido nutricional del suelo, pH, sal, sequía, metales pesados, radiación, temperatura, inundación, viento, toxinas, herbívoros, patógenos…), pero también de la duración e intensidad. Y a estos hay que sumar factores internos de la planta como su estado hormonal previo al estrés, su “genética”, el momento de su ciclo de vida en el que le afecta, etc lo que da idea de lo vasto y complejo que resulta el estudio del estrés vegetal y las respuestas de las plantas.

La sequía y la salinidad tienen mucho en común. Aunque son dos estreses distintos que no tienen por qué aparecer simultáneamente, algunas de las respuestas son iguales. Por ejemplo, ante una señal de falta de agua, lo primero que hacen las plantas es cerrar los estomas. Son pequeños orificios localizados en las hojas (más abundantes en el envés, o lo que es lo mismo, la parte de abajo), por donde tiene lugar el intercambio gaseoso y toman el agua. Si detectan que hay menos de la que están acostumbradas, los cerrarán para evitar que se salga la que ya tienen almacenada y serán más eficientes usando la que disponen. Otras de las respuestas que desencadenan ante la sequía y la salinidad es acumular azúcares. Este mecanismo ha sido sabiamente aprovechado por los agricultores para desarrollar cultivos de secano, en los que no hay riego y solo utilizan el agua que proviene de la lluvia. Melocotones, sandías, melones… Menos agua significa más dulce y más sabor. También el tomate raf almeriense “sufre” esta particularidad. Su delicioso sabor dulce se debe a que se cultiva con agua salina y el fruto contrarresta el estrés generando azúcares. Son frutas estresadas.

Tomate Raf | Wikipedia
En ocasiones, grandes descubrimientos han tenido su origen en un error, un descuido o en la casualidad. Según una leyenda el yogur se descubrió por casualidad gracias al descuido de un pastor que dejó olvidado algo de leche en un zurrón hecho de piel animal y cuando volvió lo encontró convertido en algo más denso y sabroso.

Morfología de Botrytis mostrando sus conidios (racimos de esporas)
y un conidio germinando en la superficie de un pétalo de rosa
Botrytis cinerea, conocido como el moho gris, es uno de los hongos patógenos con mayores consecuencias para las plantas. Debido a las formas de resistencia que crea, tiene la capacidad de permanecer latente durante mucho tiempo y esperar a que las condiciones ambientales sean adecuadas para germinar y que sus esporas sean transportadas por la lluvia y el viento. Las pérdidas económicas por este hongo son altísimas y muy difíciles de calcular, tanto por el amplio rango de hospedadores que tiene (más de 200), como por el hecho de que es capaz de atacar al cultivo prácticamente en cualquier etapa de la producción.

La enfermedad que causa este hongo se conoce comúnmente como podredumbre gris. Infecta plantas que están empapadas o en unas condiciones de mucha humedad (95%), aunque también la lluvia, el viento y las heridas producidas en las plantas favorecen la entrada y el desarrollo del hongo. La mayor gravedad de la podredumbre gris es debida a las consecuencias económicas, especialmente en la vid.

Pepino y fresa atacados por la podredumbre gris


Visto de esta forma, que las plantas estén estresadas por el ataque de un hongo patógeno es un problema grave, pero esto no siempre es así…

En este caso, los agricultores también han sabido aprovechar comercialmente la respuesta al estrés producido por un patógeno.

Quizá no sepan que si alguna vez han pedido un vino en un viaje por Hungría o han tomado un Château d’Yquem de Burdeos o un Beerenauslese en Alemania, se trata de vinos infectados por Botrytis. Paradójicamente, la podredumbre noble, es la responsable de vinos característicos y considerados en viticultura. Quizá por casualidad, tal vez cambiando y jugando con los parámetros ambientales de temperatura y humedad, los agricultores descubrieron que si tras la infección de uvas maduras por Botrytis en condiciones de mucha humedad quedan expuestas a condiciones más secas, se produce este tipo de vinos dulces particularmente finos y concentrados (igual que las pasas). Básicamente lo que hace es deshidratar las uvas (proporcionarle un estrés hídrico) y que la vid acumule azúcares (respuesta de la planta a la sequía). Algunos de los mejores vinos botritizados son literalmente recogidos uva a uva en distintos momentos de selección. La infección en este caso, le da calidad a la uva.

Cultivo de vid afectado por la podredumbre
nombre. (Magyar, 2011)
La principal diferencia entre estos vinos botritizados y otros vinos dulces está en el amplio rango y riqueza de los compuestos aromáticos que aporta Botrytis. Según los entendidos, suelen caracterizarse por un sabor a albaricoque, pera, membrillo, pasas y miel.

El primer vino botritizado –los vinos hechos con uvas botritizadas se les llama Aszú- que se fabricó intencionadamente con la podredumbre noble fue el Tokaji Aszú.

Acompañadme a Hungría.

Hungría tiene una vitivinicultura milenaria que ha sido dominada por los vinos blancos, pero las laderas de la región de Tokaji-Hegyalja situada en la parte nororiental del país, cobran una especial importancia. Esta región es, junto a la región del Alto Duero, paisaje vitícola del Piamonte, Viñedo de Champaña, Viñedos de las colinas de Borgoña y de la isla del Pico en Portugal, una de regiones vinícolas del mundo que han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Las condiciones del suelo y la climatología de esta zona han hecho posible que desde el siglo XVI el Tokaji Aszú sea distintivo universal de calidad y leyenda de Hungría, aunque se creía que la magnífica calidad de este vino se debía a que en las profundidades del terreno donde se cultiva había oro. 

Viñedos de la región Tokaji-Hegyalja | Wikipedia

Según la crónica de origen del Tokajii Aszú, lo datan en el 1630. La condesa húngara Susana Lorántffy (1600-1660) esposa de Jorge Rákóczi I, Príncipe de Transilvania, era propietaria de vastas tierras y viñedos que cuidaba personalmente. Era una importante promotora y aliada calvinista que enseñaba el cultivo de las viñas a sus religiosos. Al parecer, las guerras militares contra los Habsburgo en el siglo XVII provocaron que uno de sus monjes, Laczkó Máté Szepsi, retrasara la vendimia de su viñedo “Oremus” hasta noviembre, lo que favoreció la aparición de Botrytis en sus cultivos.

La exportación del Tokaji Aszú fue la principal fuente de beneficios del Principado de Transilvania; de hecho, los ingresos por él, ayudaron a pagar los conflictos para conseguir la independencia del mandato de los Habsburgo en la región. El Príncipe de Transilvania, en 1703 envió al rey Luis XIV de Francia numerosas botellas de este vino, que fue servido en Versalles y al parecer, llegó a conquistar al Rey Sol ya que le ofreció una copa a Madame de Pompadour refiriéndose a ella como “Vinum Regum, Rex Vinorum” que significa “Vino de reyes, rey de los vinos”. Allí se hizo conocido como “Tokay”.

De alguna manera, el Tokaji Aszú siempre ha estado ligado a la realeza. El emperador Francisco José tenía la tradición de enviar este vino a la Reina Victoria como regalo en cada cumpleaños, una botella por mes vivido, o sea, doce botellas por año. Su último cumpleaños en 1900 (cumplía 81 años) recibió la friolera de 972 botellas. Napoleón III, el último emperador de Francia, ordenaba 30-40 barriles de Tokaji para la corte francesa cada año. Polonia y Rusia se convirtieron en los principales mercados importadores del vino, hasta el punto de que los zares mantuvieron una colonia en Tokaji para garantizar el suministro regular a la corte imperial de San Petersburgo. El zar Pedro I el Grande mandaba legiones de cosacos para que vigilaran las bodegas y los caminos por los que tenían que transportar el vino para que llegara sin contratiempos hasta la mesa de Catalina.

Fueron años dorados para el Tokaji Aszú, pero en 1795 a la raíz de la imposición de las tasas aduaneras y la tercera partición de Polonia se produjo una importante caída de las exportaciones y precipitó la economía de la región. Le siguieron dos crisis más. La segunda fue provocada por una plaga de filoxera (insecto patógeno de la vid) que originó una gran importante crisis vitícola europea y acabó con la gran mayoría de los viñedos en pocos años. Y la tercera crisis tuvo lugar cuando Hungría perdió las dos terceras partes de su territorio a consecuencia del Tratado de Trianon, al final de la I Guerra Mundial, en 1920. Debido a esto, la región de Tokaji perdió el acceso a la mayor parte de su mercado interior.

Poco a poco, se fue disipando la identidad y calidad de los fabulosos viñedos de Tokaji. Hasta 1995. Con la caída del Telón de Acero, comenzaron a hacerse mejoras en la región y surgió el llamado “Renacimiento de Tojak” o “Tokaji Reinassance” integrada hoy en día por 600 bodegas de prestigio mundial como Oremus, Dizsnoki, Herszolo, Royal Tokaji o Château Paizos. Las variedades de uva están restringidas por ley a unas pocas: la variedad Furmint (70%) y Hárslevelú (25%) son complementadas con un pequeño porcentaje de Muscat lunel, Zéta (híbrido local) y Kövérszólo, una variedad local histórica recientemente restaurada.

No solo el momento de la cosecha de las uvas botritizadas es distinto de los vinos conveniconales (muy tardío; desde principio de octubre a finales de noviembre), sino que el proceso de obtención del vino también tiene sus particularidades. El momento idóneo lo determina el aspecto de la uva, totalmente arrugada y que debe ser de color marrón con matices violáceos. No tiene ningún resto de hongo en la superficie. El procedimiento de maceración que se aplica es antiquísimo y hace que la vinificación de este tipo de vinos sea única. La cosecha es selectiva recogiendo una a una las uvas atacadas por la podredumbre noble (uvas Aszú). Durante el período de almacenamiento, las uvas pierden algo de contenido debido a la gravedad, que se recoge por la parte inferior del recipiente de almacenamiento perforada para este fin. Este preciado jugo se denomina Eszencia o Essencia y constituye el vino Tokaji de mayor calidad. Es tan rico en azúcar que puede tardar años en fermentar incluso con tipos especiales de levadura. Un Tokaji Eszencia que haya fermentado durante 6-8 años puede llegar a tener un 3% de alcohol y un 85% de azúcares. Rara vez se vende, aunque cuando aparece alguna botella puede alcanzar los 800 dólares el medio litro (cosecha de 1947). Normalmente se emplean para enriquecer vinos de menor calidad.

Antes del producto final, toca esperar una larga fermentación. Pero contamos con la ayuda de otro hongo que únicamente crece en las bodegas de esta región de forma natural y que se encarga de proteger la calidad de los vinos. Se trata del moho negro Cladosporium cellare. Este hongo tiene un papel importantísimo limpiando y regulando el aire de las bodegas, especialmente regulando la humedad. Utiliza solo compuestos volátiles presentes en este aire. Dado que C. cellare no tolera demasiado bien el alcohol, nunca crecerá directamente en la superficie del vino y se limitará a mantener una humedad cercana al 90%.

Bodega Oremus del Tokaji | Wikipedia

Yo no entiendo de paladares de vinos. Mi ignorancia en esto es suprema aunque siempre he oído que el mejor vino es aquel que te gusta. Pero los entendidos, que para algo son entendidos en la materia, lo describen así. A la vista: color amarillo dorado. En nariz: fragante y muy expresivo. En boca: notas de miel, membrillo, jazmines, especias exóticas y limón y lo recomiendan como maridaje excelente para dulces, postres, foie y quesos azules.

El resultado debe ser un vino más que preciado. No en vano, aparece en el himno nacional de Hungría “en los viñedos de Tokaj” y en un poema de Pablo Neruda “En mi desordenado corazón impone, oh vino de Tokay fragante, la razón de la luz: ordena mi delirio!”. Grandes personajes de la historia también han reconocido y disfrutado su valor: Beethoven, Liszt, Shubert, Strauss, Goethe, Friedrich von Schiller, Voltair, Bram Stoker, Hayd’s e incluso Jefferson.

Por suerte, en 1993 la familia Álvarez de la bodega española Vega Sicilia estuvo rápida y adquirió la bodega Oremus húngara, con el fin de devolverle su antigua grandeza a este viñedo, uno de los mejor ubicados, emblemáticos y significativos de Tokaji.

Vayan ustedes preparando el bolsillo porque si les apetece comprar un Oremus Tokaji Aszú- Eszencia 1999, tendrán que pagar por una botellita de 0.37 L 215,30 €*. Eso sí, con el IVA incluido.

En ocasiones, las plantas estresadas tienen alguna que otra ventaja.

¡Salud!

* El coste de la botellita de 0.37 L era 215.30 € en 2014. Ahora mismo, los 375 ml andan por 249.95 - 316.60 €. Con IVA 😅


Nota: Este post fue publicado originalmente con el título "La podredumbre noble: cuando una infección mejora un vino" como colaboración de Naukas para la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU. También puedes leerlo en su fuente original aquí.

Referencias: 
  1. Williamson, et al. (2007) Botrytis cinerea: the cause of grey mould disease. Mol. Plant Pathol. 8, 561–580.
  2. Dean et al. (2012) The Top 10 fungal pathogens in molecular plant pathology. Mol. Plant Pathol 13(4) 414:430
  3. https://ws128.juntadeandalucia.es/agriculturaypesca/fit/agentes/info.descripcion.do?id=74
  4. Ildikó Magyar (2011) Botrytized Wines Advances in Food and Nutrition Research, Volume 63 # Elsevier Inc. ISSN 1043-4526, DOI: 10.1016/B978-0-12-384927-4.00006-3
  5. http://www.delbuencomer.com.ar/
  6. http://www.unesco.org/new/es/
  7. http://www.royal-tokaji.com/

jueves, 29 de junio de 2017

Cuando las plantas pelean por la luz

En una superficie cultivable cada vez menor y habitada por mayor número de personas, es fundamental optimizar los recursos disponibles para aumentar la producción agrícola. Al fin y al cabo, comemos todos los días y gran parte de nuestra cesta de la compra, viene del campo.

Fuente: Eric Chan (Flickr, CC)

La luz es la principal fuente de energía para las plantas y ya se sabe que una planta que crece “contenta” se traduce en biomasa, es decir, en producción. Así que conocer cómo influye la luz en las plantas y cómo estas son estas capaces de responder, es vital para la agricultura.

Son inmóviles, no pueden buscar el mejor medio para crecer ni escapar de condiciones adversas. Más bien lo contrario. Suelen crecer en entornos muy cambiantes donde hay una fuerte competencia con las plantas vecinas por los recursos limitados, principalmente agua y nutrientes, pero también la luz. Para hacer frente a la sombra pueden hacer tres cosas: evitarla, tolerarla o llevar a cabo "acuerdos" a través de las raíces.

Cuando una planta crece demasiado próxima a otra, es muy posible que, al estar tan cerca, las hojas se solapen y se den sombra, así que en plantas de sol se crea una especie de conflicto entre ambas a ver cuál es capaz de captar mayor cantidad de luz. No es un tema trivial. Esta competencia es un factor muy importante que determina la biodiversidad y la densidad de las comunidades vegetales. Además de fuente de energía, la luz es una fuente de información para que la planta pueda responder. Al igual que los vertebrados tenemos dos tipos de receptores de luz en la retina llamados conos y bastones, las plantas han desarrollado una variedad de fotorreceptores que son capaces de detectar principalmente la luz roja, roja lejana y azul, dentro de un espectro más amplio de lo que es capaz de percibir el ojo humano. 

Fijaos cómo las plantas perciben longitudes de onda
que nosotros no llegamos a ver

La mayoría de las plantas son capaces de reaccionar a la dirección, intensidad, composición, periodicidad y duración de la luz durante el día pero también por la noche. Todos estos factores regulan no solo el crecimiento y desarrollo óptimo, sino otros procesos como la germinación de semillas, el tiempo de floración y el síndrome de huida de la sombra. ¿Cuál es la causa que desencadena este síndrome? La relación entre la cantidad de luz roja y roja lejana que la planta detecta (R:RL) es un indicador de densidad y proximidad de vegetación inversamente proporcional a la cantidad de sombra. En campo abierto es un ratio constante, pero cuando empiezan a hacerse sombra, este ratio disminuye, y activan la respuesta de huida de la sombra. Quieren y necesitan luz. La respuesta consistirá en crecer como locas, alargando los tallos y los peciolos (esos rabitos que unen las hojas al tallo) buscando el sol y en dirigir sus hojas hacia él. Por el contrario, esta adaptación tiene un coste: adelantar la floración y tener que sacrificar la longitud de las ramificaciones y el tamaño de las hojas que se harán más pequeñas*. 

Pensad en un campo de cereales o en un bosque tropical donde difícilmente llega la luz al suelo…



Dado que estas características son indeseables en la mayoría de cultivos de interés agronómico, que crecen en gran densidad y se pueden ver afectados por este síndrome, los científicos deben seguir investigando el efecto de la luz en las plantas con objeto de minimizar las pérdidas en la producción y maximizar el aprovechamiento de los recursos.

*Además del coste mencionado, un artículo publicado en The Plant Cell (y que podéis leer aquí) en 2014 y llevado a cabo por investigadores del Centro Nacional de Biotecnología de Madrid, mostró que esa redistribución de recursos para el crecimiento tiene como contrapartida una ¡¡disminución de la capacidad de activación de defensas!!, entre ellas, las que dependen del jasmonato (una hormona vegetal). Es decir, que la sombra, reduce la posibilidad de hacer frente a insectos y patógenos necrótrofos.

Nota: Este post titulado "Cuando las plantas pelean por la luz" fue publicado originalmente en Next, la Sección de Ciencia de Voz Populi, en un Especial con motivo de la celebración del Año Internacional de la Luz. Puedes leerlo también en su fuente original aquí.

A estas alturas de la lectura, es probable que os hayáis acordado de un tuit que se volvió viral no hace mucho tiempo. El de la "timidez de las plantas" ¿os suena?

Fenómeno de fisuras de timidez en el dosel de Dryobalanops aromatica.
Instituto de Investigación Forestal de Malasia. Wikipedia


Y después de ver la imagen ¿Os suena ahora? A pesar de que es un fenómeno que se viene observando desde principios del siglo XX (1920, concretamente), no está nada claro su origen. De hecho, he encontrado poquísima bibliografía científica sobre el tema. Como ocurre tanto en árboles de la misma especie como entre árboles de distintas especies, se barajan varias hipótesis. Una de ellas, simplificando mucho, sería causada por rachas de viento, de manera que al chocar violentamente las ramas, van sufriendo daños y se van "podando" dando lugar a esos espacios vacíos. También se contempla que sea por el contacto entre ramas de distintos árboles. La fricción continua de ese contacto limitaría el crecimiento.  

Sin embargo, parece que la hipótesis que cobra más valor es la que os acabo de contar más arriba: la respuesta de huida de la sombra y en definitiva, la percepción de la luz. Como ya habéis visto, las plantas son capaces de obtener información de su entorno, así que podríamos decir que aplican el dicho popular ese de "Vive y deja vivir" respetando el espacio de las demás y compitiendo, eso sí, en altura. Ya podíamos aprender nosotros.  

viernes, 17 de julio de 2015

Año Internacional de la Luz

2015 ha sido declarado Año Internacional de la Luz y de las Tecnologías basadas en la Luz. Fue un 20 de diciembre de 2013 cuando en la Asamblea General de las Naciones Unidas se decidió que debíamos darle la importancia que tiene la luz y sus tecnologías en todas las actividades humanas. Por poner un ejemplo, nuestro ritmo biológico o circadiano (y el de todos los animales, plantas y muchos procariotas) está regido entre otras cosas por la luz.


Ritmo circadiano en humanos. Fuente: Wikipedia


Pero, ¿por qué 2015? La respuesta es que este año se conmemoran una serie de hitos fundamentales en la historia de la ciencia de la luz. Augusto Beléndez Vázquez (@aubeva), catedrático de Física Aplicada de la Universidad de Alicante y miembro de la Real Sociedad Española de Física, os explica detalladamente los motivos en este post. 




Next, la sección de Ciencia de Vozpopuli.com, con Antonio Martínez Ron (a.k.a. @aberron) al frente, se ha sumado a la conmemoración del Año Internacional de la Luz publicando artículos cortos durante los meses de junio y julio en un especial que podéis consultar en este enlace. La idea es transmitir la importancia de la luz desde la "óptica" de diversos investigadores que, de alguna u otra forma, la utilizan en su trabajo y mostrar hasta qué punto el conocimiento de la luz ha contribuido en el avance de la humanidad. 

Encontraremos artículos sobre rayos X, células fotovoltaicas, cosmos, bacterias bioluminiscentes, funcionamiento del ojo, etc. Son interesantísimos. Pasad por ahí si podéis.

He tenido el gran honor de participar en este iniciativa de Next hablando de plantas y cómo son capaces de pelearse compitiendo por la luz en un fenómeno conocido como "síndrome de huida de la sombra". Espero que os guste y lo disfrutéis tanto como yo escribiéndolo. Desde aquí, agradezco a Antonio la oportunidad de contaros algo más sobre plantas... esas grandes desconocidas. 

"Cuando las plantas pelean por la luz". Aquí lo tenéis. 



domingo, 28 de junio de 2015

Biofortificación III: Otros elementos no menos importantes

La Ciencia de Amara se ha sumado a la iniciativa #mitostransgénicos promovida por @BIOTECH_SI para hablar de BIOFORTIFICACIÓN. 

Y con este post termina la serie que hemos dedicado a los #mitostransgenicos para hablar de la biofortificación. Hemos tratado la vitamina A, vitamina E y el hierro. Veamos qué tenemos aquí hoy: 

ÁCIDO FÓLICO

Además del hierro en la prevención de la anemia, el ácido fólico también tiene un papel importante. Es un tipo de vitamina del complejo B, concretamente la B9. Es la forma artificial (sintética) del folato que se encuentra en suplementos y se le agrega a algunos alimentos fortificados. Es  necesaria para la formación de proteínas estructurales y hemoglobina, de ahí que tenga ese papel importante en la prevención de la anemia. Seguramente sea más conocida por las parejas que tienen previsto quedarse embarazados. Es frecuente que el médico recomiende un aporte suplementario de vitamina B9 unos meses antes de concebir y durante los primeros meses del embarazo. El motivo es que ayuda a prevenir ciertas anomalías congénitas como la espina bífida o la anencefalia. Entre el 50 % y 70% de estos defectos del tubo neural se pueden prevenir si las mujeres toman 400 microgramos de ácido fólico al día, antes y después del embarazo.


Algunas anomalías congénitas producidas por la deficiencia de ácido fólico


Pero además, su deficiencia tiene otras consecuencias. como retraso en el crecimiento, úlceras pépticas y bucales, y ciertos tipos de anemia. 

El ácido fólico es hidrosoluble, es decir, que se disuelve en agua, a diferencia de las vitaminas A, D, E y K. Y ¿qué significa esto? Pues básicamente, que el cuerpo no las acumula y que al salir del cuerpo a través de la orina, debemos suministrar estas vitaminas de forma regular a través de la dieta. 

¿Dónde podemos encontrarla? De forma natural tenemos ácido fólico en hortalizas de hojas verdes, legumbres, frutas y zumos de cítricos, carnes, mariscos e hígado. El ácido fólico es uno de los compuestos que ha adquirido mayor protagonismo a la hora de fortificar los alimentos. Gracias a un fallo de la FDA (Food and Drug Administration americana, el equivalente a la EFSA europea) ya podemos encontrar de forma habitual panes, cereales, harinas, pastas, arroz y otros productos enriquecidos con esta vitamina. 

Alimentos ricos en vitamina B9. Fuente: Medline

ARROZ ENRIQUECIDO EN VITAMINA B9

A caballo entre Bélgica y China, han enriquecido el arroz para que produzca mayor cantidad de vitamina B9. Hay regiones de India y China que actualmente mantienen un alto riesgo por deficiencia de folato. La implantación de este arroz modificado genéticamente sería clave cuando hablamos de los Años de Vida Ajustados por Discapacidad (AVAD) y los Años de Vida Ajustados por Calidad (AVAC). Ambos son los indicadores más utilizados para la evaluación de riesgos y beneficios. Los AVAC miden los años de vida con una salud óptima, mientras que los AVAD representan una medida de los años de vida en relación con la pérdida de salud. 


ANTIOXIDANTES: LICOPENO Y ANTOCIANINAS

La capacidad antioxidante tanto del licopeno como de las antocianinas está sobradamente demostrada. Pero de ahí a que sea la panacea y sirva para todo y de cualquier forma, hay un largo camino del que no hay (de momento) suficiente evidencia. Ambos son pigmentos vegetales y se ingieren de forma habitual en la dieta. Licopeno en frutas y verduras de color rojo (especialmente tomate) y antocianinas, de las que hablé en este post, en frutas y verduras de un amplio abanico de colores (amarillo, púrpura, azul...).




A pesar de ser utilizados como digo para infinidad de patologías (varios tipos de cáncer, asma, infección por el virus del papiloma humano, cataratas, arterioesclerosis, etc) parece que sí hay estudios que sugieren que el consumo de licopeno tiene un efecto beneficioso sobre la salud humana, reduciendo notablemente la incidencia de cáncer al igual que las antocianinas.

PIÑA ROSA

Esta piña "Rosé" ha sido desarrollada en Costa Rica por Del Monte Fresh. Tiene la particularidad de acumular licopeno (de ahí su color rosado). Y esto lo han conseguido sobreexpresando genes procedentes del naranjo dulce (Citrus sinensis) y otras plantas comestibles.


Preciosa, apetecible y más sana. ¿Quién da más?



El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) ya ha aprobado su importación para que en el momento en que se superen todos los ensayos, puedan importar esta piña de Costa Rica. Las pruebas de campo ya están en fase avanzada así que en un futuro cercano, seguramente los estadounidenses podrán disfrutar de un alimento con bastante mayor contenido en un antioxidante directamente implicado en la prevención del cáncer.


TOMATES PÚRPURA

Hace un par de años, en el centro John Innes de Gran Bretaña, y con participación de investigadores del IBMCP de Valencia, desarrollaron una variedad de tomate transformada con un gen de la flor Boca de Dragón (Antirrhinum majus) que acumula antocianina, lo que le aporta un color púrpura característico. Esta acumulación masiva de antioxidante tiene varios beneficios. Por un lado, la vida media de este tomate aumenta de 21 a 48 días, lo que permite cogerlos más cerca del punto de maduración y por tanto cuando hayan desarrollado todo su sabor y estén más sabrosos. Por otra parte es más resistente a patógenos como Botrytis cinerea, y el más importante, es que  esa acumulación de antioxidantes genera un beneficio para la salud, puesto que su consumo ayuda a prevenir el cáncer. Podéis encontrar el artículo científico publicado en Current Biology aquí.





Que esto termine aquí, no significa que no haya más alimentos enriquecidos en otros nutrientes.  Yo solo os he traído una pincelada pero, por suerte, continuamente están investigándose. @DanielNorero uno de los integrantes de esta iniciativa y que también ha  tratado este tema, se ha encargado de hacer un genial infografía que os dejo aquí. Os recomiendo visitar su blog y seguirlo en twitter.





Desde aquí, no me queda más que volver a agradecer a @BIOTECH_SI la propuesta de hablar de ciencia y tratar de llegar a la gente abordando un tema sobre el que aún hay muchos mitos. Y por supuesto, gracias al equipo de investigadores y divulgadores que han hecho esto posible de una forma completamente desinteresada y solo por amor a la ciencia, al rigor y al compromiso con la sociedad.
¡¡Un abrazo a todos!!





Otras entradas de esta serie:
Biofortificación I. Golden... o hablemos de la Vitamina A

miércoles, 24 de junio de 2015

Biofortificación II. Hierro y vitamina E

La Ciencia de Amara se ha sumado a la iniciativa #mitostransgénicos promovida por @BIOTECH_SI para hablar de BIOFORTIFICACIÓN. 


¿Recordáis la despedida de Super Ratón? [...] "Y no olviden supervitaminarse y mineralizarseeeee" :D En esta serie de post estamos hablando de alimentos biofortificados como estrategia para paliar una carencia o déficit de algún nutriente esencial (vitaminas, principalmente). Pero conviene recordar que la hipervitaminosis o excesiva acumulación de una vitamina, también tiene consecuencias, especialmente en el caso de la vitamina A, D, K y, como veremos a continuación, de la vitamina E. La razón es que al ser vitaminas liposolubles, se acumulan en los tejidos y no se eliminan fácilmente como ocurre con las vitaminas hidrosolubles. 




VITAMINA E

La vitamina E es liposoluble. Esto significa que es fácilmente disoluble en grasas y por tanto la encontraremos en alimentos ricos en estas, como ocurre con la vitamina A, D y K. Podemos encontrar la vitamina E en aceites vegetales (oliva, maíz, germen de trigo, girasol, cártamo, y soja). levadura de cerveza, frutos secos (como las almendras, el maní y las avellanas), semillas, hortalizas de hoja verde (como las espinacas y el brócoli), margarinas y productos para untar enriquecidos, yema de huevo, etc.

Evans y Bishop, en 1922 vieron que las ratas hembras requerían de este compuesto en su dieta para conseguir un embarazo. Por ello se la identificó como la "vitamina de la fertilidad".

También recibe el nombre de α-tocoferol (hay 8 formas pero esta es la de mayor actividad en humanos) y es una molécula antioxidante capaz de protegernos del daño celular que ocasionan los radicales libres. ¿Qué significa esto? Este daño celular está relacionado con el proceso de envejecimiento, y envejecer es un proceso natural producido solo por el hecho de estar vivos y respirar. Hay reacciones metabólicas (continuamente) en nuestro organismo que generan estas moléculas denominadas en conjunto radicales libres o especies reactivas del oxígeno. ¡Es algo natural! y vamos equipados de serie con una batería de moléculas que de forma sistemática los van eliminando de nuestro cuerpo sin mayor complicación. El problema puede ser un exceso de estos radicales por factores ambientales o un defecto en su producción / eliminación. Entre estas moléculas están por ejemplo las conocidas vitamina C, A y esta vitamina. Es fácil encontramos a la venta cápsulas y productos antioxidantes (palabra mágica) para "evitar" o "retrasar" el envejecimiento. Tratar de ser siempre joven es un objetivo para mucha gente. Tened cuidado.


Cápsulas de vitamina E

Como dije antes, la hipervitaminosis también existe. Durante un tiempo, importamos de EE.UU la moda de tomar suplementos vitamínicos a tutiplén y por norma, pensando que más valía prevenir que curar. Luego se ha visto que no solo no es beneficioso sino que puede resultar perjudicial.  Los suplementos con altas dosis de antioxidantes en algunos casos pueden estar relacionados con riesgos para la salud. Por ejemplo, altas dosis de beta-caroteno pueden aumentar el riesgo de cáncer de pulmón en fumadores. Dosis elevadas de vitamina E podrían aumentar el riesgo de cáncer de próstata y un tipo de ataque cerebral, además de aumentar el riesgo de defectos congénitos. Los suplementos antioxidantes también podrían interactuar con algunas medicinas así que hay que hay que andarse con ojo.

Con una alimentación saludable y variada se suministra la cantidad de vitamina E necesaria en la dieta. Sin embargo, hay casos en los que sí podría ser necesario un suplemento de esta vitamina (siempre recetado por un médico) pero no porque no queramos envejecer (ojo con el pseudomarketing), sino por algún tipo de patología. Puede darse el caso de presencia de determinados desórdenes relacionados con el metabolismo de las grasas, o bien la incapacidad de absorber grasas de la dieta (causada por la extirpación de parte o todo el intestino o estómago, enfermedad de Crohn...) o bien bebés prematuros de bajo peso.

El otro supuesto, es una imposibilidad de llevar a cabo una alimentación saludable y variada, como ocurre en algunas zonas. Los investigadores, responden a esto fortificando algún tipo de alimento con esta vitamina. 

LECHUGA CON ALTO CONTENIDO EN VITAMINA E. 

En 2013 salió una publicación realizada por científicos japoneses donde se producían plantas de lechuga  con alto contenido en vitamina E utilizando ingeniería genética de cloroplastos.




HIERRO

El hierro es un mineral esencial en el cuerpo humano, ya que transporta el oxígeno hasta los tejidos formando parte de la hemoglobina de los glóbulos rojos y de la mioglobina del músculo. Además, interviene en la estructura de muchas proteínas.

Sangre < Glóbulo rojo < Hemoglobina < Hierro < Oxígeno
Fuente: Medline

Lo malo de la deficiencia de este elemento, es que no supone un problema únicamente en zonas desfavorecidas, sino en cualquier parte del mundo. La deficiencia de hierro es una de las principales causas de la anemia ferropénica y puede deberse tanto a la ingesta insuficiente de hierro a través de la dieta como a pérdidas excesivas debidas a hemorragias, algo que las mujeres, conocemos bastante bien. Durante muchos años de nuestra vida, es posible que nos enfrentemos a episodios puntuales (o no) de anemia causada por pérdidas periódicas debidas a la menstruación. Por ello, también es frecuente que el médico nos recomiende algún aporte extra de hierro más allá de "chupar candados" como decimos por mi tierra. Además, nos limitan las donaciones de sangre al año de 4 veces como los hombres, a 3.


Prevalencia de anemia en el mundo. Fuente 


Las fuentes alimentarias ricas en hierro son principalmente de origen animal: yema de huevo, hígado, carnes en general (aunque mejor la roja y magra y especialmente la de res), ostras, salmón o atún. El hierro de origen vegetal existir, existe, pero es más difícil de absorber. Lo podemos encontrar en pasas, albaricoques, legumbres, verdura (brócoli, espinaca, espárragos...). Si se mezcla algo de carne magra, pescado o carne de ave con legumbres o verduras de hojas oscuras en una comida, se puede mejorar hasta tres veces la absorción de hierro de fuentes vegetales. Los alimentos ricos en vitamina C también aumentan la absorción de hierro. Ojito con algunos tipos de té, que hacen todo lo contrario.

En esta parte del mundo, disponemos de forma habitual de cereales FORTIFICADOS con hierro. Y sin ser transgénicos.

Alimentos ricos en hierro


Pues bien. Debido a su precio y a la falta de disponibilidad, los alimentos ricos en hierro asimilable son parte de la típica dieta de países desarrollados, pero no de otros. Según UNICEF, alrededor de 2.000 millones de personas sufren de anemia en todo el mundo, y, en especial, anemia por carencia de hierro. Esta es una de las principales causas de mortalidad materna y de deficiencias cognitivas en los niños pequeños, que pueden afectar posteriormente su desarrollo motriz y su rendimiento escolar.

Ya contamos con varios cultivos cuyo contenido de hierro se encuentra incrementado. Os traigo tres ejemplos:


1. ARROZ CON ALTO CONTENIDO EN HIERRO

Según recogió Nature el pasado 2012, científicos japoneses lograron un arroz con mayor contenido en hierro (de forma natural tiene muy poco hierro biodisponible). Para ello, abordaron el objetivo utilizando 3 técnicas distintas. Incorporando elementos genéticos para mejorar el almacenamient ode hierro en los granos mediante la expresión de la proteína ferritina. Por otro, mejorando el transporte del hierro aumentando la producción de un quelante natural, la nicotianamida. Un quelante es una molécula capaz de unirse a metales. El último método se basa en mejorar la entrada de hierro en el endospermo a través de un transportador específico.  Los resultados de esta investigación indicaron que las semillas obtenidas tenían entre 4-6 veces más hierro que las convencionales.





2. PLATANO ENRIQUECIDO EN HIERRO

El Prof. Dale, líder del grupo que ha creado el plátano enriquecido en vitamina A, cedió los genes responsables a investigadores de cinco institutos de la India para que estos desarrollaran plátanos de variedades locales enriquecidos en vitamina A y además en hierro.



3. JUDÍAS ENRIQUECIDAS EN HIERRO

Actualmente existen en África variedades de judías capaces de suplir hasta el 45% de las necesidades corporales de hierro.

En este y el resto de post de esta serie de biofortificación, iremos actualizando las últimas novedades sobre estos alimentos. A ver si pronto tenemos buenas noticias.

FRIKADA EXTRA

Relacionado con esto me acabo de acordar de algo curioso. Dejadme que os lo cuente :-)) Hace unos días, me fui de turismo a una de las comarcas más emblemáticas, pintorescas y bonitas de nuestro país: La Alpujarra.


Capileira, espectacular

A unos 2 Kms de Pórtugos, en dirección a Trevélez, encontramos en la carretera una ermita. Parad ahí. Junto a la ermita, hay un nacimiento formado por varios caños de agua que tienen una particularidad. Ya solo con acercarse allí, se nota algo raro en el ambiente. Un olor extraño. El sonido del agua al caer va acompañado por un color cobrizo, no del agua que es transparente, sino del camino que va marcando. Se llama Fuente Agria y os podéis imaginar por qué.





Cruzando la carretera y bajando 83 escalones encontrareis uno de los rincones más bonitos y mágicos de la naturaleza en esta zona. Hay cascadas de agua ferruginosa que caen desde una altura de 20 metros. En ese momento no había nadie allí. La sensación de ver todo teñido de hierro, el sonido del agua y la vegetación cincundante es verdaderamente fascinante. El paraje natural de Fuente Agria es quizás el elemento natural más significativo, no sólo de Pórtugos, sino de buena parte de la Alpujarra. Desde tiempo inmemorial se conocen las virtudes de este manantial, hasta el punto de que se llegó a construir unos baños para aprovechar sus propiedades. La Fuente Agria fue remodelada en 1972 y es muy apreciada por sus beneficios medicinales, siendo sus principales ventajas para las enfermedades del riñón e hígado. Hhmmmmm no sé.






Su nombre viene dado por sus características químicas y físicas, tiene un gran componente de hierro y está gasificada de forma natural. Su agua tiene un sabor amargo a hierro (doy fe) con una apariencia de color característico debido a la limonita, componente principal del hierro que contiene. Si la probáis, llevad chicle, caramelo o queso cabrales. El que avisa no es traidor ;-)


Otras entradas de esta serie:
Biofortificación I. Golden... o hablemos de la Vitamina A
Biofortificación III: Otros elementos no menos importantes